martes, 21 de marzo de 2006

Come fly with me!

[Gracias Manuel por la ayuda técnica]
¡Por fin! Tras varias infructuosas pruebas ya hay música de fondo. Así que cada ocasión que se consulte este blog, se reproducirá automáticamente la melodía que almacenada en el servidor -lo malo es que sólo se puede poner una sola a la vez-.

Por lo pronto, en esta primera prueba sonora, lo que están escuchando a través de los altoparlantes de su computadora es la canción "Come fly with me", interpretada por John Stevens, de su disco debut RED.

Esta canción se hizo mundialmente famosa en la década de los 50's al ser interpretada por Frank Sinatra. Ahora, Stevens, un chico de 17 años, finalista del reallity show "American Idol", y quien es considerado como "uno de los herederos de la música big bands, swing y crooner jazz", junto con Robbie Williams, Michael Bublé la retoma y le brinda una nueva interpretación y sentimiento con su voz aterciopelada y entonación particulares, quizás más cercanas a las de otro cantante de antaño: Dean Martin.

El resto de los temas de su CD contiene canciones clásicas de la postguerra o la era del Ratpack como "My Blue Heaven" o "it had to be you"; aunque también hay algunos covers jazzeados como "This Love" (de Maroon 5), o "Here, There and Everywhere" (de The Beatles).

Las letras de "Come Fly with Me":


Come fly with me, let's fly, let's fly away
If you can use some exotic booze
There's a bar in far Bombay
Come fly with me, let's fly, let's fly away.

Come fly with me, let's float down to Peru
In llama land there's a one-man band
And he'll toot his flute for you
Come fly with me, let's take off in the blue.
Once I get you up there where the air is rarified
We'll just glide, starry-eyed
Once I get you up there I'll be holding you so near
You may hear angels cheer 'cause we're together.

Weather-wise it's such a lovely day
You just say the words and we'll beat the birds
Down to Acapulco Bay
It's perfect for a flying honeymoon, they say
Come fly with me, let's fly, let's fly away.

Once I get you up there where the air is rarified
We'll just glide, starry-eyed
Once I get you up there I'll be holding you so near
You may hear angels cheer 'cause we're together.

Weather-wise it's such a lovely day
You just say the words and we'll beat the birds
Down to Acapulco Bay
It's perfect for a flying honeymoon, they say
Come fly with me, let's fly, let's flyPack up, let's fly away!

¡Aquí se habla béisbol!

(Baseball spoken here!)

Take me out to the ball game.
Take me out to the crowd.
Buy me some peanuts and cracker jacks.
I don't care if I ever get back.
And it's root, root, root for the home team
If they don't win, it's a shame.
Cause it's one, two,
three strikes You're out At the old ball game.

-Canción compuesta por Jack Northworth.
(Solía cantarse al finalizar la sexta entrada de cada partido, ahora, los gringos “post 11 de septiembre” entonan una cosa que se llama “God Bless America”- whatever that means-)

Personalmente disfruté cada uno de los partidos del Dream Team mexicano, no sólo por las grandes jugadas defensivas, los batazos de Jorge Cantú, la presencia intimidante en el montículo de Esteban Loaiza y las rectas de humo de Oscar Villareal, sino, especialmente por la fanaticada.

Digo, no sólo eran los chicanos, eran también hordas de mexicanos, principalmente de los nichos beisboleros del norte (Sonora, Sinaloa, Baja California, Chihuahua, Nuevo León, etc.), los cuales viajaron y llenaron los estadios en los que se presentó este TRI, algunos pagaron cerca de 25 mil dólares por boletos de avión, noches de hotel y accesos a los partidos, vaya, parecía que jugábamos de locales.

Paisanos que hicieron, literalmente, suyo este mundial, que se metían con todo. Banderas tricolores por todos lados, algunos otros, con la playera de la selección de futbol –quizá el icono más conocido fuera de la bandera nacional-, caras pintadas, panzas decoradas, las clásicas cornetas y sombreros gigantes de palma… casi sentí aquel ambiente que se hacía en el extinto Parque del Seguro Social y sus inolvidables tacos de cochinita.

Algarabía en sus más altos decibeles. La ola, los gritos de “Mé-xi-co, Mé-xi-co”, el “sí se puede” –que nació con los niños campeones de Linda Vista, Nuevo León, en la serie mundial de béisbol infantil de 1997- y otros coros más locales.

Los nuestros eran un público muy exigente, en verdad. A los umpires (árbitros o jueces), cuando cometían un error en contra nuestra, no cesaban de silbarles claras referencias al día más celebrado del mes de mayo; a los jugadores, cuando deliberadamente no completaban una jugada, como sucedió a Vinny Castilla frente a Canadá, le gritaban hasta no poder más ¡mariquita!; en contraste, también celebraban los éxitos individuales con un “Te queremos Erubiel, te queremos”, y toda gamma de gritos que se escuchaban, incluso por encima de las voces de la transmisión televisiva.

Fue un partido cardiaco de principio a fin. Por los americanos habían grandes jugadores: en el montículo el abridor fue Roger Clemens, quizá uno de los lanzadores con más trofeos en su haber; estaban nada más tres Yankees: Johnny Damon, Alex Rodríguez, y Derek Jeter –dos de mis jugadores favoritos-; dos Braves: Chipper Jones y Jeff Francoeur; de los Red Sox: Jason Varitek; por los Reds: Ken Griffey Jr.; entre otros. Y prácticamente, hasta el último out no cesaron de amenazar.

Irónicamente, al ganar México (que ya estaba matemáticamente eliminado) por score de 2-1, dejó fuera del torneo no sólo al gran favorito, sino también al inventor de este deporte “de las inteligencias”. Y por si fuera poco, no fue la primera vez.

En una película mexicana –no recuerdo cual- decían “ahora los gringos ya hasta nos ganan en futbol”; pues bien, en su pasatiempo nacional, los mexicas ya van dos veces que los dejan en la lona. La primera fue en el preolímpico de la especialidad, en circunstancias muy similares, y de igual forma, la mayor satisfacción obtenida fue dejarlos fuera (a los gringos) de los Juegos de Atenas 2002.

Digo, sirvió de mucho que se fueran, horas antes del encuentro, a divertir a Disneyland. Y como diría un viejo refrán klingon: “bortaS blr jablu'Dl'reH QaQqu'nay'” -La venganza es un plato que se sirve mejor frío-.

Por lo pronto, el monarca de este primer Clásico Mundial de Béisbol es: JAPÓN. Bansai!

sábado, 18 de marzo de 2006

El Primer Clásico Mundial de Baseball

[Para el aguerrido Illinois quien, aunque le va a los Padres y a los Yanks, es de los pocos amigos verdaderamente fanático de la pelota caliente].

Aunque un servidor tiene cierta fama -mal ganada, he de admitir- de ser una especie de apátrida… El jueves pasado, mientras veía el partido entre las selecciones de México y EUA, con el debido respeto para mis primos los bostonianos, me dije: “si le ganamos a los gringos, sobre ésto sí posteo” -del verbo anglófono to post-

El Clásico Mundial de Béisbol -¿o qué, creían que me refería al soccer? Come On!- nació con un sinnúmero de obstáculos que poco o nada tienen que ver con el plano deportivo.

Oficialmente, nació el 11 de mayo del año pasado (2005), cuando el Sindicato de los Peloteros de Grandes Ligas, el Comisionado de MLB (Major League Baseball) y la Federación Internacional de Béisbol (FIB) lograron acordar la realización de este torneo internacional, el cual se efectuará cada cuatro años, pero para que no coincida ni con los Juegos Olímpicos, ni con la Copa Mundial de la FIFA, el próximo se realizará hasta el 2009.

Originalmente se tenía contemplada la participación de 20 países, pero por cuestiones de logística, se limitó finalmente en 16, divididas en 4 grupos, que jugarían en tres sedes: Tokio, Phoenix y San Juan:

Grupo 1: China, Japón, Corea del Sur y China Taipei (Taiwán).
Grupo 2: Canadá, México, Estados Unidos y Sudáfrica.
Grupo 3: Cuba, Puerto Rico, Panamá y Holanda (jugadores de Curazao y Aruba).
Grupo 4: República Dominicana, Venezuela, Australia e Italia (jugadores Italo-americanos, en realidad).

Pues bien, comentaba que el torneo nació con problemas de índole político. Primeramente porque fueron dejadas de lado naciones con grandes jugadores profesionales de la Gran Carpa como Colombia, Nicaragua y sí, Nueva Zelanda.

Después, el presidente de Cuba, Fidel Castro, se hizo por meses del rogar y cuando finalmente aceptó la invitación de participar, el Departamento de Estado Norteamericano y La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro se obcecaron en una posición de no permitir la entrada de jugadores de la Isla en su territorio, medida que incluía a Puerto Rico, al ser un “Estado Libre Asociado”.

La respuesta latinoamericana no se hizo esperar: Dominicana, Panamá e incluso México se ofrecieron como sede para facilitar que los jugadores cubanos pudiesen participar; inclusive la FIB amenazó con retirar su aval si no se permitía a Cuba jugar. Finalmente, las autoridades norteamericanas decidieron ceder.

Con el inició del mencionado torneo, que incluía a muchos de los mejores jugadores, tanto de Grandes Ligas como de las ligas locales de cada país, el equipo mexicano no podía ser inferior así que se seleccionó una especie de Equipo de Ensueño comandado por Francisco “Paquín” Estrada, como coaches: nada más y nada menos que Fernando “el Toro” Valenzuela, Teodoro Higuera, dos de los héroes nacionales de este deporte.

Y que decir de los jugadores: Vinicio Castilla (Padres), Erubiel Durazo (Atlethics), Jorge Cantú (Devil Rays), Gerónimo Gil (Orioles), Juan Gabriel Castro (Twins) y Miguel Ojeda (Rockies). De lanzadores, lo mejor: Esteban Loaiza (Atlethics), Elmer Dessens (Royals) y Roberto “Metralleta” Ramírez (Diablos Rojos); así como otros estelares como Rodrigo López (Orioles), Oliver Pérez (Pirates), Ricardo Rincón (Cardinals), Antonio “Cañón” Osuna y Luis Carlos García (Tigres de Puebla), así como Oscar Villareal (Braves), un novato que lanza fuego.

Desde un principio, los medios le daban pocas posibilidades a los nacionales, de hecho, su primer encuentro, ante EU, lo perdieron 2-0, y ya se hablaba de su eliminación ante Canadá; pero las cosas cambiaron: masacraron a Sudáfrica 10-4 y humillaron a Canadá 9-1, y demostró a todos que en este deporte NADA está escrito.

¡Terminó el invierno… mmm más bien, se adelantó la primavera! ¡Acabó el ayuno! Y lo mejor, ¡Se adelantó la Serie Mundial!

Let’s play some ball!


miércoles, 15 de marzo de 2006

Hugo Chávez: zurdo entre los zurdos

¿Recuerdan el escándalo que se armó en el 2000 cuando nuestro actual Presidente Fox lanzó como imagen de su gobierno la hoy famosísima águila mocha en una flagrante violación a la Ley sobre el escudo, la bandera y el himno nacionales? ¿No? Entonces vean cualquier papelería o logo de oficinas de este "gobierno del cambio".

Afortunadamente, los legisladores del PRI, PRD, PT y PVEM evitaron que, el presichente llegara más lejos, ya que pretendía se aprobara un edicto para que, en cada evento al que asistiese, a su entrada y salida, se tocara como música de fondo ¡¡el himno nacional!!

Dicha idea foxiana, no crean que es nueva. El Presidente de los Estados Unidos de América tiene su propia marcha presidencial desde 1812 denominada "Hail to the Chief", la cual se usa para diversas ocasiones además de la ya mencionada.

En contraste, el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, demostró que el poder de su mano izquierda -léase que es zurdo-, y de la izquierda venezolana también, sí pudo cambiar no sólo el nombre del país, sino también los símbolos patrios de esa nación.

La bandera de la hoy República Bolivariana de Venezuela -otro invento "bolivariano" de Chávez-, diseñada por Juan Crisótomo Falcón (1820-1870) constaba, hasta el 9 de marzo de 2006, de tres franjas horizontales: la amarilla, que simboliza "las riquezas del territorio"; la azul, que representa "el mar que separa la Venezuela de España" con siete estrellas, que a su vez, son "las 7 provincias originales que apoyaron a Simón Bolivar (1783-1830) y susbribieron en Acta de Independencia del 5 de Julio de 1811"; y la roja, que es "la sangre derramada por los patriotas en la Independencia".

Contenía además un escudo en el lado superior izquierdo que constaba de tres "cuarteles". El primero, el rojo, "contiene la figura de un manojo de espigas, como símbolo de la unión de los Estados de la República y de la riqueza de la Nación"; en el amarillo, "emblema del triunfo, figuran las armas: dos pabellones, una espada y una lanza entrelazados por una corona de laurel"; el último pabellón, y el más grande, el azul, contenía un "caballo indómito" galopando rumbo a la derecha, pero volviendo su cabeza hacia la izquierda, que "representa la independencia y la libertad de la nación"; arriba de éstos, yacen dos cuernos de la abundancia, y en sus partes laterales las figuras de una rama de olivo, a la derecha, y de una palma, a la izquierda, atadas por la parte inferior con una cinta que lleva los colores nacionales.

La Razón del cambio.
Según el propio Chávez, quien aseveró se puso a estudiar el tema "a conciencia" a raíz de que su hija Rosinés le preguntó "¿Por qué el caballo tuerce la cabeza hacia atrás?", el equino del escudo nacional originalmente corría hacia la izquierda "como debe ser"; en cambio, el otro, "no es venezolano, sino un imperial, dócil e infiltrado de la derecha oligárquica", por lo que pidió modificar urgentemente los símbolos patrios para que quedaran de la siguiente forma:

A la bandera nacional, se le añadió una estrella más (para llegar a 8) que, según los deseos de Bolivar, y explicado por éste en un decreto de 1817, se debía incluir a la provincia de Guyana en el símbolo patrio, y que no se había hecho hasta ahora.

Al escudo, en su cuartel rojo, de 20 espigas de trigo, pasó a 24, que represantan el número de estados del país; en el amarillo, se agregaron un arco, un carcaj y un machete, en reconocimiento a las armas de los indígenas y negros en sus luchas y labores; al azul, se cambio el galopar, por una carrera presurosa del corcel blanco hacia la izquierda; y finalmente, a los cuernos de la abundancia se les añadieron, en uno, la orquidea, que es la flor nacional; y al otro, frutas tropicales como el cacao.

Todos estos cambios fueron aprobados sin discusión ni debate por parte de la Asamblea Nacional -lo que aquí equivale a la Cámara de Diputados- y puestos en marcha el 12 de marzo (Día de la Bandera). Así que, en los próximos 5 años, gracias a esta reforma chavista, Venezuela deberá cambiar: papelería oficial, monedas y billetes, sellos postales, uniformes militares, libros de texto, la banda presidencial y el collar del Primer Mandatario, que en este 2006, buscará, por la vía de la democracia su reelección por cuatro años más... ¡Ah!, pero se le olvidó que en una democracia, el pueblo es el que decide, y al menos en el caso de los símbolos patrios, no se consultó ni se convocó a un referendum.

La historia: juez, verdugo y ejecutor mostrará, a su debido tiempo, las consecuencias de este tipo de decisiones personalistas basadas en la necedad de su bolivariana majestad, que a la usanza del general Antonio López de Santa Anna, busca convertir sus anhelos personales en ley.

Algunos sitios de interés (blogs) de venezolanos:
Terreno Baldío.
Liberal Venezolano.
Dreamer in Rebuiling.
PAFA.
Venezolano Puro.
Lobohombre Riera.

jueves, 9 de marzo de 2006

Día de manzanas

Me gustan las manzanas, y no me refiero sólo a la fruta.

La primera computadora que utilicé, hacia 1991, aún antes que aquellas cajas enormes cajas sin disco duro y monitor monocromático que tenían en el CIEB (Colegio Inglés Elizabeth Brock), fue una Apple Macintosh (el original), la cual tenían en la Fundación Hogar Dulce Hogar, lugar en el que, como ya comenté antes aq, fue donde trabajé como voluntario entre 1996 y 1997.

Un par de años después, cuando hice mi primer experimento de hacer un boletín informativo, trabajé también en otra computadora Apple, esta vez un Power Mac que tenía un entonces conocido que era además diseñador gráfico. Desde entonces he quedado prendado de los ordenadores creados por la compañía fundada por Steve Jobs y Steve Wozniak.

En el 2001, ya con mis primeros sueldos, compré a plazos, claro, mi primera Mac, de la cual sigo enamorado.

Soy, creo, un maquero en casi toda la extensión de la palabra: Odio Windows (aunque tristemente tengo que utilizarlo en la oficina), uso Mac OS X, mi celular Motorolla tiene iTunes, tengo --of course-- un iPod video y... sólo me haría falta una Powerbook de titanio widescreen de 17 pulgadas (inserte aquí aquella melodía de Armando Manzanero titulada "Se vale Soñar").

Lo que me lleva a lo siguiente. Por años Apple Corps, la compañía productora del grupo The Beatles, del cual también soy fan, mantuvo algo así como una "guerra fría" con Apple Computers por los derechos del uso del nombre "Apple". De hecho ya habían tenido un pleito judicial a mediados de los 80's, pero llegaron a un acuerdo.

Con el lanzamiento del reproductor de música digital más popular del mundo (iPod) en 2001, y después con el lanzamiento de la tienda de música en línea iTunes Store en 2003, la disquera británica demandó nuevamente a la computacional estadounidense por 20 millones de euros (cerca de 26 millones de dólares) por, supuestamente infringir el convenio que establecía que la fabricante de computadoras no debía tener injerencia en el ámbito musical.

Pues bien, el día de ayer, un juez de la Alta Corte de Londres falló en favor de la creadora del iPod, y para dirimir las diferencias del pasado, la compañía que encabeza el siempre controversial Steve Jobs no descarta que en un futuro próximo se vendan en la iTunes Store canciones, películas y hasta un iPod conmemorativo del Cuarteto de Liverpool.

Lee la noticia aquí. (Fuente BBC).

All you need is love!

Día Internacional de la Mujer

El día de ayer (8 de marzo) se celebró, teóricamente a nivel mundial, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora –así es, tal es el nombre completo que debe tener el festejo-. Estadísticas globales indican que de los 6 mil 500 millones de habitantes del planeta, el 52 por ciento son mujeres; el Censo del 2005 del INEGI nuestra que en México, de los 103.1 millones, poco más de 53 millones son del sexo femenino.

HISTÓRICAMENTE, la población femenina, salvó con los etruscos y cretenses pre-helénicos, ha sido objeto de discriminaciones y vejaciones en la más amplia gama de culturas: desde los extremistas chinos, que asesinaban -aún a la fecha- recién nacidas y les deformaban los pies a las niñas por un supuesto "cannon de belleza"; los nipones que vendían a sus hijas; los africanos y algunas corrientes de los musulmanes que, para evitar que las damas sinteran un "placer exclusivo de los varones", por ende, pecaminoso -de acuerdo a su tradición, claro-, les realizan la circuncisión femenina, es decir, la extracción del clítoris o la costura de los labios vaginales; hasta a los "civilizados" europeos, que daban a sus hijas en matrimonio a cambio de un status social y económico; práctica similar a la de algunas regiones apartadas de América Latina, en el que hoy todavía se les intercambia por vacas y gallinas.

A NIVEL LABORAL las cosas no son mejores todavía. De acuerdo con la UNICEF y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el 60 por ciento de los pobres en el mundo son mujeres, ellas ganan -generalmente- de 20 a 30 por ciento menos que sus contrapartes masculinas, 70% de los 23 millones de refugiados y perseguidos políticos son, sí, también son mujeres.
En nuestro país, a pesar de los avances en materia de equidad de género -que poco o nada tienen que ver con el Inmujeres- el porcentaje de féminas que se ha integrado a la fuerza laboral y a la Población Económicamente Activa es del 33.7%; pero de éste, el 87.4% se dedica al trabajo doméstico o al mercado informal; jurídicamente, fue hasta el año pasado que se consideró como delito grave la violencia dentro de la familia (Ley contra la violencia intrafamiliar) y el abuso sexual en el matrimonio (reforma hecha por la Suprema Corte al Código Penal Federal, 17/Nov/2005).

Aún antes que las Naciones Unidas proclamaran la importancia del 8 de marzo, ya se habían dado movimientos políticos de emancipación del género. Desde el extremismo faminista, hasta aquellos de conciliación política, encabezados, en EU, por damas de denominación evangélica. Sin embargo, la historia nos remonta a dos hechos particularmente claves:

El incendio de la fábrica neoyorkina.
Aunque existe todavía gran confusión entre los histobiógrafos acerca de la fecha exacta, se tiene la plena certeza de que las costureras de la empresa Triangle Shirt Waist Company, tras declararse en huelga y denunciar las condiciones laborales en las que se desempeñaban, tomaron la fábrica; en consecuencia, los empleadores y la fuerza pública, en su afán de dispersarlas y recuperar el inmueble, lanzaron bombas incendiarias, causando la muerte de 146 obreras.

La consolidación del voto femenino.
En 1910, tras la II Reunión de Mujeres Socialistas en Copenhagen, Danmark (Dinamarca o Danacia, en español y castellano, respectivamente), las mujeres del Partido Socialista Norteamericano, quienes ya venían celebrando la ocasión desde 1908, propusieron internacionalizar la fecha con la finalidad de reivindicar el derecho al voto femenino, pero con una variante en la fecha: el último domingo de febrero.

Finalmente, en 1914, se convino de forma definitiva la fecha como el 8 de marzo, día en el que luchadoras sociales rusas se amotinaron en Moscú ante la falta de alimentos, factor determinante para que el zar, Nicolás II, fuese obligado a abdicar al trono; esto previo a los días de la revolución Bolchevique, quienes al llegar al poder, dispusieron el derecho al voto de este sector.

En México, las mujeres obtuvieron el derecho gracias a las reformas del artículo 34 constitucional el 17 de octubre de 1953, durante la presidencia de Adolfo Ruiz Cortínez, y desde entonces ha habido sólo cinco gobernadoras:

  • Griselda Álvarez (Colima-PRI)
  • Dulce María Saurí (Yucatán-PRI)
  • Beatriz Paredes (Tlaxcala -PRI)
  • Rosario Robles (DF-PRD)
  • Amalia García (Zacatecas-PRD)

  • Hoy en día, el 37.5 de las presidencias municipales de la Nación, son ocupadas por mujeres; una gobernadora y 28 senadoras, por sólo mencionar algunos datos sólo de la esfera política... aunque nuestro educado y siempre prudente presidente Vicente Fox siga llamando a "chiflido pelado" a su esposa -que, aunque se trate de "la señora Martha" Sahagún, eso no le justifica su comportamiento- y declarando que en las casas de los mexicanos ya no se lava usando “lavadoras de dos patas”. –declaraciones que ya no son de sorprender-

    La celebración hoy en día.
    La Organización de las Naciones Unidas declaró el año de 1975 como el año internacional de la mujer, y desde entonces se han buscado cuatro acciones concretas para mejorar las condiciones de las mujeres en el mundo:

    1. Fomento de las medidas legales.
    2. Movilización de la opinión pública y medidas internacionales.
    3. Capacitación e investigación, incluida la reunión de datos estadísticos desglosados por sexo.
    4. Ayuda directa a los grupos desfavorecidos.

    Actualmente, uno de los principios rectores esenciales de la labor de ONU es que no puede hallarse una solución duradera a los problemas sociales, económicos y políticos más acuciantes de la sociedad sin la cabal participación y plena habilitación de las mujeres del mundo, las cuales, cada día destacan y participan en todas las esferas sociales.
    A título personal, y con el debido respeto, me permito expresar que, aunque no me pronuncio en contra de la celebración del Día Internacional de la Mujer; sin embargo, creo, que el sólo hecho de que exista como un mero día de conmemoración, donde son tratadas ex profeso de forma excepcional, sí es una prueba discriminatoria de que siguen siendo vistas como el mal llamado"sexo débil".

    Son requeridas políticas y decisiones individuales, de pareja y culturales que fortalezcan no sólo la posición laboral, política, económica, social y familiar de la mujer. Se podría comenzar no solamente con que las mujeres salgan más al mundo laboral, sino con que los varones se integren de forma cabal y equivalente a la de sus contrapartes en las tareas del hogar y de la educación de los hijos, dejando de una vez por todas aquellas prácticas cavernícolas -léase machismo y misoginia- que persisten.

    miércoles, 1 de marzo de 2006

    Remember the Sheraton?

    (Foto del periódico Reforma) El día de ayer la heróica delegada en Cuauhtémoc, Virginia Jaramillo, decidió, finalmente -aunque la amenaza se dio desde el pasado 9 de febrero-, a poner los sellos de clausura y multar por 156 mil pesos (cerca de 14 mil dólares) al Hotel María Isabel Sheraton.

    Las razones oficiales: violación de 15 normas administrativas entre las que destacan: no colocar señalamientos de salidas de emergencia, el funcionamiento de los bares sin la licencia correspondiente, no contar con menús en braille y una construcción no autorizada de 3 mil metros cuadrados.

    La razón real: la expulsión del inmueble ubicado junto a la embajada de los Estados Unidos, sin indemnización, de una delegación de inversionistas cubanos el 8 de febrero pasado.

    La comédie politique.
    Imaginen solo la escena. Llega todo el circo mediático, desde el pasquín El Machetearte, hasta la CNN (no olvidamos a Televisa y TV Azteca, of course). Éstos, permanecen sobre Paseo de la Reforma a la espera de "la nota del día"; adentro del inmueble, los guardias de seguridad están atrincherados para evitar la invasión -¿mas si osare un extraño enemigo...de izquierda?- del recinto de capital estadounidense.

    Entonces llega la todopoderosa y amante del rating, Virginia Jaramillo con sus huestes, colocan los discretos sellos de CLAUSURADO en las puertas, y con mamparas en siete idiomas -pa'que vean que tanvién pueden ser políglotaz- informan a los huéspedes del cierre del edificio por "violación a las leyes mexicanas".

    Pero hoy miércoles, las mismas autoridades delegacionales decidieron que no se clausurará el Sheraton, porque decidieron que "ha corregido en 90 por ciento las supuestas irregularidades en su funcionamiento" -ajá-.

    Moraleja: No hay duda que el arrepentimiento es un don divino y una virtud política a la que muy pocos se atreven ¿verdad? ¡Cuéntaselo a quien más confianza le tengas!

    ¿Me pregunto que es lo que opinará el tío Fidel (Castro) de todo este show? Los dejo con el cartón de Calderón, publicado en Reforma.