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lunes, 17 de diciembre de 2007

La frase (7): Gli faccio un'offerta che non puó rifiutare

Como buen fan de la saga de El Padrino, y como señalé en este mismo espacio; parafraseando también a Tom Hanks en el filme Tienes Un E-mail (You've got Mail), encuentro en sus frases un cúmulo de sabiduría, la respuesta a casi cualquier pregunta, etc.

El día de ayer fui a comer con mis padres a Italianni's Pizza de la Zona Rosa. He de afirmar que en este lugar --aunque sea una franquicia gabacha-- preparan el referido platillo de forma bastante decente, a saber: pasta delgada y crocante, puré de tomate en cantidades moderadas, e ingredientes en porciones justas; vaya todo lo opuesto a esas bolas de masa e ingredientes "pichicateados" [ustedes perdonarán, pero yo no puedo llamarlas pizzas] de Domino's, Hut, Papa John's... (añada aquí su franquicia favorita).

Sin temor a equivocarme, además de hacerme el día, el factor que me hizo disfrutar en mucho la comida fue la decoración en una de las paredes, con fotos de películas italianas y (añada el sonido de redoble de tambores)... una de las máximas de Don Vito Corleone:

"Le hizo una oferta que no pudo resistir".



La verdad, yo tampoco pude resistir ni la oferta culinaria, ni a tomar esta instantánea.


viernes, 28 de julio de 2006

El Padrino (Mangiare)

Música y películas para cocinar (I)

Desde que el cine existe, la comida ha tenido papel fundamental en éste. Como ejemplo clásico tenemos aquellas inolvidables escenas protagonizadas por Charles Chaplin, en una de las cuales, el genial actor del cine mudo clava dos tenedores a un par de patatas e improvisa una secuencia de baile con ellas; y que decir de aquella otra en la que pretendía comer unos zapatos con cubiertos y sorber las agujetas cual si fueran spaghetti.

Cualquiera que esté familiarizado con la pasta italiana sabe que una vez cocinada ésta, necesita forzosamente de una salsa para acompañarla (esta simbiosis sería equivalente, en su versión mexicana, a la tortilla con los chiles). En la obra de Puzzo-Coppola, muchas de sus memorables escenas están relacionadas con, adivinó usted bien, la pasta.

Pero primero debo confesar, que como buen gourmetragaldabas®, siempre que veo el primer filme, se me antoja ese pescado que es entregado como mensaje siciliano a Santino Corleone (James Caan). “¿Qué es esto?” ―pregunta el temperamental joven― “significa que Luca Bracci duerme con los peces”. ―le responde su comparza, Pete Clemenza

Curiosamente, en este largometraje, la mayoría de las escenas relacionadas con esta necesidad primaria del ser humano son dichas por el personaje de Clemenza (Richard Castellano). Mi escena favorita es cuando Michael Corleone (Al Pacino) recibe una llamada telefónica de su novia, Kate Adams (Diane Keaton), y tras colgarle, el veterano criminal le muestra como hacer un básico spaghetti bolognesa:

“Aprende algo, tal vez cocines para 20 sujetos algún día. Se empieza con un poco de aceite de oliva y se fríe algo de ajo. Luego picas algo de tomate, lo fríes, procuras que no se queme. Lo hierves primero y mezclas toda esa salsa con las
albóndigas (meatballs), agregas un poco de vino y finalmente, una pizca de azúcar… ese es mi secreto”.


Sencillamente, me encanta el papel de este personaje. Todo el tiempo está comiendo o bebiendo algo, y su frase para la historia es sin duda aquella en la que le dice a su asistente: “deja el arma, pero no olvides los canelones”.

Pero la escena central es, sin duda, la que se realiza en un pequeño restaurante donde "sirven la mejor ternera de Nueva York". En dicho sitio es donde Michael ultima a Virgil “il Turko” Sollozzo (Al Lettieri) y al corrupto jefe de policía, Mc Cluskey (Sterling Hayden), quien aparece comiendo un Stracotto alla Lombarda.

Pero estas no son las únicas referencias culinarias. En otro tomo de la saga, en El Padrino III, hay muchas. Como aquella en la que se está conjurando el complot para asesinar a Don Corleone, y en donde Don Altobello (Eli Wallach), mientras negocia con Mosca (Mario Donatone), come unas rebanadas de pan con "aceite de olivo extravirgen"y explica las propiedades únicas de este producto de "denominación de origen" que existe "sólo en Sicilia".

Otro ejemplo es la escena en la que el heredero, Vincenzo Corleone (Andy Garcia), mientras está cortejando a su prima Mary (Sophia Coppola), le enseña cómo elaborar gnocchi. Pero la mejor de este "tomo" es la de Connie Corleone (Talia Shire), quien regala unos gaznates (sugar rolls) envenenados a Don Altobello, y observa como, en plena función de la ópera Cavalleria Rusticana, va muriendo "dulcemente" su otrora padrino.

Sigan disfrutando de esta magnífica obra maestra. Su ideología (de clic aquí), su música (de clic aquí), y ahora también de su riqueza culinaria.

Buon appetito!


Ricetti di cucina

SPAGHETTI BOLOGNESA ALLA CLEMENZA

Ingredientes

  • 12 Tomates sin cáscara machacados o amartajados
  • 2 cucharadas soperas de aceite de olivo, preferentemente extra virgen.
  • 3 dientes de ajo picado finamente
  • 2 latas pequeñas o una grande de pasta de tomate
  • 1 cucharada de albahaca y una de orégano (ésto ultimo no se ve en el filme, pero son indispensables).
  • 500 gramos de carne molida de res; también puede usarse salchicha italiana (es parecida al chorizo de México en su presentación), o bien, albóndigas.
  • 2 cucharadas de vino de mesa (tinto seco).
  • 1/4 taza de azúcar.

Instrucciones
1. En una olla grande de metal (acero es lo más recomendable), caliente el aceite de olivo a fuego medio, una vez que esté caliente, agregue el ajo y revuelva hasta que esté frito.
2. Incremente ligeramente la intensidad del fuego y añada los tomates y mezcle hasta que se integren.
3. Incorpore la pasta de tomate, la albahaca y el orégano.
4. Añada la carne y mézclela hasta que se vea cocida.
5. Por ultimo, vierta el vino y la azúcar.
6. Reduzca el fuego a bajo y deje calentando la salsa por lo menos 20 minutos más, removiendo ahora ocasionalmente.
7. Sirva el spaghetti en un gran platón, báñelo con la salsa y preséntelo en la mesa al centro para el deleite de los comenzales.

Variaciones: puede añadir un poco de anchoas junto con el ajo para añadirle volumen; o bien, trozos de aceituna negra junto con la albahaca. Puede añadir más azúcar o trozos de zanahoria horneada si el sabor de la salsa le parece demasiado ácido o salado.

STRACOTTO ALLA LOMBARDA

Ingredientes

  • 1 ½ kg. de carne de ternera
  • 50 gramos de mantequilla
  • 1 vaso de vino tinto seco
  • 2 cebollas
  • 2 zanahorias
  • 2 hojas de perejil
  • 1 costilla de apio 60 gr. de jamón
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • 1 diente de ajo
  • 1 litro de caldo de carne
  • Sal y pimienta al gusto.

Preparación
1. El jamón, cortado en tiras, sirve para mechar la carne.
2. Una vez hecho esto, atar la carne para mantener la forma durante la cocción.
3. En una cazuela de medida adecuada a la carne, poner el aceite y la mantequilla y apenas estén calientes, poner la carne, dorándola por todos los lados.
4. Bañarla con el vino y apenas éste se evapore condimentarla con la sal y la pimienta.
5. Añadir a la cazuela la cebolla, zanahoria y apio cortados gruesos y el perejil, rehogar un minuto y añadir el caldo caliente y, por fin, la salsa de tomate.
6. Tapar el recipiente y dejarlo sobre el fuego, bajísimo, 2 a 2 1/2 horas o el tiempo necesario para la cocción del stracotto al punto.

GNOCCHI

Ingredientes

  • 1 kilo de papas
  • 330 gramos de harina
  • 2 yemas de huevo
  • Sal al gusto
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 1 cebolla chica
  • 1 kilo pulpa de tomate fresco o 3 latas de tomates peritas
  • hojas de albahaca
  • 50 gramos aceite de oliva
  • 150 gramos de queso rallado tipo parmesano.

Preparación
1. Para la salsa, comience haciendo picando el diente de ajo y la cebolla finamente, colocar en una cacerola con el aceite de oliva y freir.
2. Agregar la pulpa de tomate o los tomates en lata triturados, las hojas de albahaca picadas, la sal. Cocine unos 40 minutos a fuego lentísimo hasta espesar.
3. Para los gnocchi, haga las patatas puré.
4. Una vez hecho esto, haga pequeñas bolitas y sumérjalas en un recipiente con las yemas de huevo.
5. Al terminar, báñelas en la harina hasta que ésta las cubra completamente
6. Ahora, sumérjalas en una cazuela con abundante agua y sal (ésta ya deberá estar hirviendo)
7. Sáquelos cuando floten todos y cuele.Sirva condimentando con la salsa y abundante queso.

Otro sitio web con recetas de cocina inspiradas en la película de El Padrino:

Godfather Italian feast @ The Food Network Canada.

lunes, 20 de febrero de 2006

Trilogía El Padrino (Filosofía)

Música y Películas para cocinar (I)

Storia italo-americana contemporanea 101.
Hay gente que piensa que los Estados Unidos (USA) son un pueblo sin historia y sin cultura. Sin embargo, olvidan que ese país está conformado, para bien o para mal, por las historias de millones de inmigrantes de los más recónditos lugares del mundo. En El Padrino, el centro medular es la historia del refugiado siciliano Vito Andolini, quien tras arribar a la Isla Ellis, Nueva York, su apellido es cambiado a Corleone, para hacerlo más “norteamericanamente correcto”.

Una vez en la tierra de la libertad y la oportunidad, Vito se da cuenta que las calles no están pavimentas con oro y que la fortuna no le caerá del cielo, sino que tendrá que esforzarse como el resto de sus paisanos en la Pequeña Italia; también vemos hechos históricos más concretos, como la fundación, crecimiento y manejo de los casinos de Las Vegas; la creación del Comité de Investigación de Actividades Antiamericanas; el derrocamiento de Fulgencio Batista y el arribo al poder de Fidel Castro en Cuba; y hasta al ascensión al papado de Juan Pablo I.

Importantes son también las puntualizaciones acerca del presunto origen del éxito de la carrera actoral y musical de Frank Sinatra (claramente expuestas en el personaje de Johnny Fontain); o la precisión histórica acerca del verdadero inventor del teléfono… que no fue Alexander Graham Bell; sino Antonio Meucci (el Congreso de EU lo dictaminó el 15 de junio de 2002, tras más de medio siglo de debate).

Nino e Carmine: il caporegime.
Nino Rota (1911-1979) es el principal genio musical detrás de esta saga. Fue un pionero de la composición de scores para películas. Mucho antes que John Williams, Rota ya había retomado el elemento wagneriano del “leit motif” (tema o hilo conductor) para introducirlo en sus trabajos. Ejemplos claros: son los temas musicales de cada personaje de la trilogía de Coppola, así como de aquellos de Federico Fellini en los que participó, como La Dolce Vita.

El otro artífice musical, y no por ello menos importante, fue Carmine Coppola (1910-1991). Este compositor no sólo fue padre del director Francis Ford Coppola, su obra habla por sí misma. Fue el autor de música de filmes como El Córcel Negro (The Black Stallion, 1980) o Apocalipsis Ahora (Apocalipsis Now, 1979). Ambos son los culpables de temas inolvidables como “Bruccia la Terra” ­­–tema central del filme–, el "Waltz", entre otros.

Destacable es también que ambos tienen clara influencia de estilo no sólo de Richard Wagner, sino de Iggor Stravinski, con quien compartieron una larga amistad; pero principalmente de Pietro Mascagni, en cuya ópera, Cavalleria Rusticana, se inspiraron y de la cual podemos percibir notorias semejanzas (los realizadores de The Godfather III nos regalan un highlights de fusionada con la trama). Sin éstos ases, manos derecha e izquierda del realizador, seguramente los filmes serían productos incompletos.

Musica Maestri.
Ya entrados en temas musicales, una buena elección para gozar de las mejores piezas de la trilogía El Padrino, es el disco “The Godfather Trilogy 30th Anniversary” (Silva Screen Records, 2001). Las piezas compuestas por Rota y C. Coppola son interpretadas por la Orquesta Filarmónica de Praga, dirigida por Paul Bateman.

Desde el primer track (The Godfather Theme - Waltz) que inicia con un solo de oboe, uno no puede evitar transportarse al mágico entorno de las residencias Corleone en Nueva York o Lake Tahoe. Es gracias a estas melancólicas notas que el espectador puede convertirse instantáneamente en parte de los invitados a la boda de Connie Corleone (Talia Shire) o la fiesta de primera comunión de Anthony Vito Corleone (niño James Gounaris).

A continuación, sigue el tema quizá más famoso de todos: Love Theme (Brucia la Terra). Melodía que hasta los microbuseros usan como claxon; y que ha sido objeto de los más variados covers, principalmente de guitarristas. La versión que se aprecia en el disco es de mandolina, acordeón y orquesta. Simplemente exquisita.

Otros temas destacados son la Tarantella y la Mazurka (ambos, música folklórica italiana), así como el Godfather – Finalle, que no sólo es estremecedor por su tonalidad lúgubre y ritmo lentos, sino por un osado y sorprendente coral que les crispará cada músculo de sus cuerpos... esperen a escucharlo y me comprenderán.

No puedo dejar de mencionar la Marcia Stilo Italiano que recuerda la escena de El Padrino II, donde el joven Vito Corleone (Robert De Niro) asecha sigilosamente al mafioso local Don Fanucci, para después ejecutarlo a las puertas de su departamento; o la Marcia Religiosa de El Padrino III que se interpreta a mandera de procesional en la ceremonia en la que Michael Corleone es condecorado por El Vaticano por sus esfuerzos en favor de la iglesia.

No podía faltar el preludio de la ópera Cavallerria Rusticana de Pietro Mascagni, que nos introduce a las escenas finales de la última parte de la saga, y donde los Corleone intentan por última vez ajustar cuentas con sus enemigos; mientras que, paralelamente, sus adversarios intentan matar al Papa Juan Pablo I y cometer un asesinato en el Teatro Massimo de la Ópera en Palermo.

El arte del CD consta de fotografías verídicas en blanco y negro, de las cuales se tomaron elementos para la recreación de los asesinatos que vemos en los filmes. La portada y la serigrafía del disco son de un simple y sobrio color negro, que nos recuerdan la elegancia de aquellos mafiosos de antaño.

Il Padrino. Un libro, una película. Una historia y un conjunto de piezas musicales poderosas, sabias, brillantes y excelsas. Réntala o cómprala y comienza a verla desde una nueva perspectiva.

Gratzie, gratzie, Don Corleone.



domingo, 19 de febrero de 2006

El Padrino (Introduzione)

Música y Películas para cocinar (I)
Dedicato a’l mio carissimo Babbo e consiglieri: “Don Corleone”, in suo compleanno.

Cuando uno escucha el nombre de Mario Puzo (1920-1999), generalmente lo asocia con “El Padrino” (The Godfather); además, al menos las generaciones de homovidens, como norma general evocan algunas imágenes del filme del mismo nombre, dirigido por Francis Ford Coppola (Mario Puzo’s The Godfather, 1972).

Personalmente, pienso principalmente en el compositor Nino Rota y… sí… en pasta.

Tradición de mi cara famiglia es preparar y degustar spaghetti o lasagna mientras observamos este clásico largometraje en cualquiera de sus “tomos” (no secuelas). Esta particular afirmación la debo, no sólo a la extensión de cada filme ―el más breve dura 170 minutos, es decir, 2 horas 50 minutos―, sino además al contenido filosófico-moral de los mismos.

Puzo: il Consiglieri; Brando, il Padrino vero.
¿Qué otro filme ha plasmado con tanta belleza, fiereza, solemnidad y color, la vida íntima de los grandes capos? Y aunque tanto el texto de Puzo, como su adaptación cinematográfica son buenos narrativamente, lo que los hizo inmortales fue la interpretación magistral de Marlon Brando (1924-2004) en el papel de Don Corleone. En otras palabras, el actor no sólo dio vida, sino que sin éste, no habría padrino.

Recordato il pasato
Tendría su servidor 5 ó 6 años la primera vez que observó en la pantalla de su televisión a Vito Corleone diciendo a su consejero Tom Hagen: “le haré (a un productor de Hollywood) una oferta que no podrá rechazar”.

Y aunque no se si mis padres advirtieron que la cinta era clasificación “C” (lo que hoy sería, en la normatividad americana, “R”), sí recuerdo, y me emociona el sólo acordarme, muchas de las secuencias de la trama, sumadas, a mi enamoramiento de la actriz Diane Keaton, quien interpreta a Kay Adams, futura señora de Michael Corleone, personificado por Al Pacino.

La filosofia della Cosa Nostra.
“¿Qué es lo que le pasa a los hombres con El Padrino?” pregunta Kathelyn Kelly (Meg Ryan) a su cyberpal, Joe Fox (Tom Hanks) en “Tienes un e-mail” (You’ve got mail, 1998). Yo podría responder a las damas con un ¿Qué es lo que les pasa a las mujeres cuando ven Algo para Recordar, Titanic o algún otro culebrón de amores impedidos? Pero, como diría el personaje de Hanks: “el padrino es el i-ching… es la suma de toda sabiduría,… es la respuesta a cualquier pregunta”.

Me atrevería, con todo respeto, a dividir el mundo entre aquellos que nunca han visto del filme en cuestión, y aquellos que no podemos creer que exista alguien así. Y es que El Padrino no es sólo una película de matones y criminales, es también un diamante que puede ser visto desde muchas aristas.

El corazón de Puzo (¿ya vieron su parecido físico con el personaje del Don?) da una visión muy honda de las relaciones humanas, y por ende, también muy cercana y personal. Habla del sentido de pertenencia y la importancia de la familia, de las rivalidades fraternas, de los amores imposibles, de la fragilidad de la existencia, de saber agradecer favores, de la venganza, de las emociones a flor de piel, y de las consecuencias por no saber controlar el temperamento... ¿Olvidaría algo?.

Por si eso fuera poco, explica que el afán por mejorar el nivel de vida de los seres queridos, puede llevar en ocasiones, si se escoge el camino fácil, a una mala toma de decisiones que pueden provocar la ruptura del núcleo familiar.

Y no sólo eso, también es un tratado de protocolo y diplomacia ―para todos aquellos que aspiramos a ser politólogos y/o internacionalistas―, como ejemplos: “tendremos que ir a la lona” (ir a la guerra); “el que te ofrezca garantizar tu seguridad en su territorio… ese es el traidor”; “mantén a tus amigos cerca, y a tus enemigos aún más cerca”.

También hay para los periodistas y comunicólogos: “¿Qué fue lo que dijo? Badabi, badaba, badabu (es decir, da lo mismo qué fue lo que dijo)... mmm..., que quiere escuchar una propuesta”; “nunca digas lo que piensas a un extraño”.

Para los economistas, comerciantes, imagenólogos y mercadólogos: “No es personal; son estrictamente negocios”; “nos dividiremos el territorio, después de todo no somos comunistas”; “a ver, déjame verte… te ves hermoso”; “no se discute de negocios en la mesa (refiriéndose a una comida familiar)”.

Para los abogados y criminalistas: “no me digas que eres inocente, insultas mi inteligencia”; “se le atravesó una bala en su ojo… me enojé, sí, pero no hice nada, ¿Por qué? Porque este es el negocio que hemos escogido”…Y así podría seguir enumerando las joyas de oro puro de estas cintas.

Buonasera, buonasera!