sábado, 22 de julio de 2006

Internet & Me

Hace algunos meses intenté infructuosamente hacer un google bomb en el cual pretendía que al escribir Josef's Blog, mi bitácora apareciese en el primer lugar de la lista del mundialmente famoso buscador.

En otras palabras, algo así como lo que ocurre cuando uno escribe la palabra "perdedor" en el buscador mexicano de Yahoo, donde como resultado ofrece en los primeros dos lugares de la lista, los sites de los candidatos presidenciales Felipe Calderón Hinojosa y Andrés Manuel López Obrador.

¿Y que fue lo que obtuve como resultado? Pues sí bien logré que apareciera un Josef's blog, resultó ser el website de un chavo oriundo de Filipinas, que sí, él sí se llama Josef. Después intenté con la tecla "Voy a tener suerte" y apareció otro.

La semana pasada, mientras escribía el post sobre X-Men: The last Stand (II), me encontré con la página del Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias Sociales (CONEICC) y en cuanto vi mi nombre de pila, mal escrito por cierto, en el listado de concursantes del concurso nacional de tesis 2004, la verdad no pude dejar de emocionarme.



Afortunadamente, gracias a ustedes, de eso no tengo la menor duda, si desde Google México escriben las palabras mágicas antes mencionadas (eso sí, con el apóstrofo); o bien, teclean "Engendros de mi insomnio" este sitio ya aparece en el primer lugar del ranking.

Cosas que...

En una cybercharla con la musa comentábamos acerca del cambio de piel de su blog, así como de una de las entradas que colocó, misma que puede ser considerada como un meme o batón).

Y dado que el segundo paso de "hacer un meme" es difundirlo, me dispongo a contestarlo aquí:

Amo: a Dios, a mi familia, a mis perros, estar con mis amigos, mi iMac, los días lluviosos, ser zurdo, ver un partido de los Atlanta Braves (aunque casi siempre pierdan), ir a la ópera, ir al cine, caminar, meterme al mar, admirar las estrellas, estar en un bosque, viajar, las cosas simples, descubrir o hacer cosas nuevas, los quesos de sabor fuerte, los chilaquiles rojos, la comida libanesa, la comida tailandesa, la paella, una buena natilla o un crème brulé, los plátanos en salsa de leche de coco del O'mei.

Odio: la impuntualidad, la informalidad, lavar el baño, ir al dentista, ensuciarme, limpiar lentejas y/o frijoles, deshuesar el bacalao para Navidad, quitarle el pellejo al pollo, el unicel, los hospitales, los alacranes, los funerales, la comida en salsa verde. Detesto: la capirotada, el olor del cigarro y del incienso.

Extraño: dormir como una persona normal, a Mónica, a mis abuelas, el arroz verde y los tacos de verduras que hacía mi abuela paterna, comer cochinita pibil en casa de Morgé, los esquimos del mercado de Ángel Urraza (DF), el jugo de lima del mercado de Santa Tere en Guadalajara, desayunar en casa de mi tía Noemí, hacer travesuras con mis primos, salir de campamento o de día de campo, las reuniones dominicales en casa de los Bermúdez, los cultos de los viernes en la noche en Hogar Dulce Hogar, Awana y el GAA en casa de Isaako los sábados.

Hago mejor: limpiar un pescado mientras me lo como (dejo prácticamente sólo el esqueleto como en los cartoons clásicos de Hanna-Barbera), identificar los ingredientes de un platillo, escuchar, caminar, encontrar errores (spoilers) en las películas, apreciar "los pequeños detalles", escuchar radio y ver televisión mientras escribo al mismo tiempo.

Hago peor: jugar futbol soccer, tenis y/o sus derivados, bailar (también tengo dos pies izquierdos), ayunar, tocar el piano, escoger ropa nueva (tardo demasiado), amarrarme las agujetas, hacer cuentas (eso de los números como que nomás no se me da... por eso soy humanista), saltar en bungee.

Planeo: poder manejar un automóvil standard, cantar algún día en el Palacio de Bellas Artes, ir a Canadá este año (¿la tercera es la vencida?), tener novia y posteriormente casarme, ir a China y, por consiguiente, aprender chino, conocer Europa oriental (especialmente, Präha , la ciudad que amó a Mozart), caminar sin zapatos en Abbey Road (that's in London), comerme un hot dog en el Yankee Stadium, terminar mi segunda carrera, tirar con arco, tocar el oboe o el clarinete, escribir un libro para zurdos.

Leo: periódicos en formato impreso o electrónico (Reforma, El Universal, Milenio, Excélsior, Le Monde, Le Devoir, The New York Times, Atlanta Journal Constitution, La Stampa, El País), revistas (EP[S], Milenio, Protocolo, Foreign Affairs, Newsweek), sites de noticias (BBC, CNN), Harry Potter, novelas policiacas (sobretodo de Robert Ludlum y Jeaffrey Deaver), fotocopias de libros que debo leer de tarea, comics, blogs.

Escucho: Mozart, Vivaldi, Verdi, jazz, gospel (clásico y contemporaneo), música cristiana, The Beatles, Elvis, Coldplay, Keane, R.E.M., Kyo, Frank Sinatra, ópera, sacra, sinfónica, etc.

jueves, 20 de julio de 2006

Superman Regresa (Superman Returns)

"Tu dices que la gente no necesita a un salvador (con minúsculas); pero en todas partes yo escucho que ruegan por uno", le dice Kal-El (Superman) a Louise Lane, cuando ésta le reprocha su ausencia de cinco años no sólo del planeta tierra, sino también de su vida.

Tras cerca de 13 años de espera, la muerte de Christopher Reeve; una serie de televisión exitosa: Smallville; muchos rumores como el de que el actor que se iba a poner la capa roja y mallas azules iba a ser Nicolas Cage; y nombres de directores que desfilaron como Tim Burton (Batman), Oliver Stone (Natural Born Killers), Wolfgang Petersen (Troy) o Brett Ratner (X-Men 3), finalmente, Superman regresó a la pantalla grande.

Bajo la batuta de Bryan Singer (X-Men 1 & 2), Superman Returns se ubica, en la temporalidad de la saga iniciada por Reeve, un lustro después de los hechos ocurridos en Superman II, donde el general Zod y sus secuaces atacan el planeta Tierra y donde el Último Hijo de Kripton, con la ayuda involuntaria de Lex Luthor, finalmente los vencen.

Este nuevo filme comienza haciendo un merecido homenaje a sus predecesoras. Desde la presentación de los créditos y el inolvidable leit motif compuesto por John Williams; una nave espacial también idéntica a la de los largometrajes ochenteros que se estrella como un meteorito en Smallville; un breve flashback a la adolescencia del héroe; hasta la resurrección, virtual, del actor Marlon Brando en el papel de Jor-El.

Así, Singer inicia el desarrollo de una trama, convenientemente situada en el año 2006 (lo que se traduce en que el superhéroe no estuvo en la tierra para evitar los atentados del 11 de septiembre) en donde vemos a un Clark Kent con una creciente crisis de identidad: ha regresado de un infructuoso viaje en busqueda de los restos de su planeta Kripton; Martha Kent, su madre, va a vender la granja en la que creció; debido a su ausencia, perdió su trabajo como reportero del Daily Planet, por ende también a Louise Lane; y para rematar, el mundo que antes lo adoraba, ya superó su ausencia.

El protagonista entonces busca recuperar parte de su viejo estilo de vida (incluidos los anteojos y la torpeza características de su alter ego terrícola) iniciando con su fuente laboral, y claro, como buen periodista, se encamina a investigar qué ha sido de su amor imposible en estos cinco años, y todo para enterarse de que ésta (Louise) ya es madre de un vástago de cinco años de edad con debilidades para respirar (asmático), que vive en unión libre y que va a recibir el premio Pullitzer ―háganme el favor― por un ensayo titulado "Porque el mundo no necesita a Superman".

Hay secuencias de acción verdaderamente geniales, como la del avión que cae a tierra en pedacitos, y donde el Hombre más rápido que una bala y más poderoso que una locomotora salva el día, y a la dama en problemas, claro, justo en el campo de un estadio de béisbol (cliché).

El responsable de llenar las botas de Reeve, es Brandon Routh, quien hace un papel... decente; sin embargo, no he de poder evaluar su desempeño actoral dado que lo que hace en pantalla es, en escencia, una interpretación del Superman de Reeve, comenzando con su parecido físico al del finado actor.

Kevin Spacey
(American Beauty, Sev7n) interpreta al archienemigo, Lex Luthor, y lo hace de una manera increíble, aunque poco ligada tanto a la versión de su precedesor, Gene Hackman, como a la que se lee en las tiras cómicas; eso sí, cargada de un humor ácido y sarcástico, vaya, magistral cual debe ser.

En el protagonista femenino, la hermosa Kate Bosworth, a diferencia de Routh, no intentó copiar el modelo de Margot Kidder, y que bueno que no lo intentó. La nueva Louise Lane dista de ser la clásica damisela en problemas (de hecho, ella rescata al hombre de la gran "S"
en una ocasión).

Y aunque la escena en donde ella y Kal-El vuelan carece de la magia que tuvo aquella icónica de la primer cinta, Bosworth supo sacar provecho de otras escenas en la que, a pesar de la aparente falta de tensión entre ambos personajes, ella es simplemente magnífica. Por otra parte, el que no sorprende ni por su presencia (es un favorito del director), ni por su actuación en el filme es James Marsden (Cyclops, de X-Men).

A lo largo del filme, se abunda en el recurso de los gags o chistes relativos a las diversas interpretaciones del personaje en cartoons o series de TV, como de distintos e identificables cameos a imágenes célebres del comic. Por ejemplo, la clásica en que Superman, El Hombre de Acero, levanta un auto (Superman in Action Comics #1); y que decir de ese homenaje que hacen con una portada del Daily Planet a otra historieta que se publicó un 18 de noviembre de 1993, es decir, la muerte de Superman (Superman #75).

Sí, Superman está de regreso y de una forma más humana, ya no es invencible; más cercana al nuevo American way of life del siglo XXI. Ah, algo más, junto con... algo que, al menos hasta ahora, es imposible concebir en los comics.

Una pista: parafraseando un diálogo de Starwars... "If Kal-El would have any offspring... they'll be a threatening for Lex".

miércoles, 12 de julio de 2006

All Star Game 2006

Otra vez volvió a ganar la Liga Americana (American League), por décimo año consecutivo... bollocks.

Afortunadamente como este año los Braves parece ser que no van a llegar ni a los playoffs, que más da saber quién va a tener la ventaja de iniciar la Serie Mundial (World Series) jugando en casa.

Tan cerca, pero no pudo ser

PITTSBURGH (AP) - Trevor Hoffman no pudo contener el embate de la Liga Americana en la novena entrada y un triple de Michael Young con dos corredores en base derrotó a la Nacional 3-2 el martes en PNC Park.

Un sencillo de Paul Konerko y doble de Troy Glaus con dos outs preparó el escenario para el heroismo de Young. El venezolano José López anotó la carrera del empate por la Americana como corredor emergente por Konerko.


Young, campocorto de los Rangers de Texas, fue nombrado como Jugador Más Valioso.

El panameño Mariano Rivera, quien le había garantizado una entrada al técnico Ozzie Guillén días antes, selló la victoria en la parte baja de la novena con su acostumbrada bola rápida de 95 millas por hora.

En un partido en que se honró la memoria póstuma del puertorriqueño Roberto Clemente con el Premio del Comisionado por Hazaña Histórica, su compatriota Carlos Beltrán bateó de 4-2, se robó la tercera base y anotó la segunda carrera por la Nacional por lanzamiento errático de Roy Halladay en la tercera entrada.

La última victoria de la Liga Nacional se produjo en 1996 por blanqueada de 6-0 en el desaparecido Estadio de Veteranos de Filadelfia.

En el 2002 el partido quedó empate 7-7 en 11 entradas al no poder continuarse por falta de jugadores en el Miller Park de Milwaukee.

Brad Penny, derecho de los Dodgers de Los Angeles, inició el partido con abanicadas de Ichiro Suzuki, Derek Jeter y David Ortiz.

En la segunda entrada, Penny sacó de out por roleta a Alex Rodríguez, pero el angelino Vladimir Guerrero abrió los fuegos artificiales por la Liga Americana con un cuadrangular al jardín derecho.

David Wright, tercera base de los Mets de Nueva York, balanceó el marcador 1-1 con un vuelacercas al jardín izquierdo contra el abridor por la Americana, Kenny Rogers, en la parte baja del segundo episodio. Unos 38,904 fanáticos asistieron al partido.

El Juego de Estrellas de 2007 se celebrará en el AT&T Park en San Francisco.

domingo, 9 de julio de 2006

Vecinos Invasores (Over the Hedge)

La nueva producción de la casa Dreamworks, Vecinos Invasores (Over the Hedge, 2006) apuesta por una historia simple, sencilla, situada en un bosque cualquiera y al mismo tiempo en los suburbios de cualquier ciudad norteamericana.

El personaje principal es RJ (ArYei') un mapache que hace honor a su especie, es decir, un carroñero, un "animalito del bosque" ambicioso que trata de conseguir cuanta comida pueda sin importar el estado en la que se encuentre ésta o su presentación, vaya, ni siquiera el si le pertenece aún a otros.

Tras cometer un grave error, el cual deberá enmendar en exactamente una semana, RJ se encuentra con otras criaturillas: una tortuga analítica y algo neurótica ―dicen que se parece a mi, no se por qué― (Verne); una ardilla hiperactiva ―el personaje favorito del filme― (Hammy); una zorrillita con baja autoestima (Estela); Ozzie y Heather, un par de zarigüeyas con aspiraciones actorales; así como una familia de cinco puercos espines. Todos ellos acaban de terminar de hibernar y, por ende, se dan cuenta que tras los meses de dormir, el lugar en que habitan se ha visto reducido drásticamente con la construcción de un complejo habitacional, y por tanto, la posibilidad de alimentación también se ha visto mermada.

Bajo una premisa similar a la de "si la vida te da limones, haz limonada", AJ los convence de que superen sus temores naturales y crucen la línea que los separa de la zona habitada por los humanos, para que así puedan conseguir comida, y no sólo las sobras, sino todo lo que tengan disponible, incluida la señal de televisión satelital.

Este largometraje, inspirado en la tira cómica que se publica en Yahoo News, me hizo recordar aquellos geniales cartoons como El Pájaro Loco (Woody Woodpecker) y Chilly Willy, de Walter Lantz; o de la Pantera Rosa (The Pink Panther) de Henri Mancini, y David H. DePatie cuyas aventuras generalmente se centraban en la busqueda de la satisfacción más primaria: comer, y para que pudieran lograrlo, sucedían las más hilarantes y algunas veces crueles situaciones.

También hace un merecido homenaje a otra de las grandes joyas de la animación: los Looney Tunes y algunos de sus personajes como Pepe Le Pew y el mexicanísimo Speddy González. La versión que vi junto con mis amigos fue en español (mexicano). Y como es habitual, nuestros actores encargados de la realización del doblaje, lo que sea de cada quien, siempre se han destacado por su profesional labor, y en esa ocasión, tampoco fue la excepción.

Lograron una adaptación ubicada en la realidad mexicana, aprovechando recursos como el chiste político: "vente para acá que ahora eres mi compadre precioso" o "este exterminador está prohibido en todos los demás estados... menos en Sinaloa"; la utilización de frases muy nuestras como chido, chafa, gacho, la neta, entre otras tantas que hacen de la película no sólo algo más disfrutable, sino amplia para el disfrute no sólo de los pequeños, sino también de los grandes.

Afortunadamente, como es la tendencia actual en los largometrajes de animación, no hay números musicales. Las secuencias de acción... que puedo decir, si bien no son impecables como las que hace su competidora Pixar, si son bastante divertidas, y que digo divertidas... hilarantes. Reí peor que un niño [hasta tocía y pataleaba]. Vaya, un sentido del humor muy simple, muy básico... el regreso a los fundamentos de la comedia del pastelazo para todas las edades con una moraleja de solidaridad a pesar de las diferencias.
¡No se la pierdan!

Ficha técnica:

Vecinos Invasores (Over the Hedge, 2006)
Dirección: Tim Johnson y Karey Kirkpatrick
Duración: 83 minutos.
Website
.

martes, 4 de julio de 2006

Experimento Culinario

Spaghetti en puntas de res con frijoles

Un dicho popular dice que la necesidad es la madre de la invención. Y cuando uno tiene que hacer la comida y dispone de pocos recursos a la mano para elaborarla, esta frase se convierte en verdad universal.

Seguramente mis padres y hermana cuando lean estas líneas exclamarán con ironía: "¿Tú haciendo experimentos?... ¡Que raro!" Y he de confesar que tienen razón. Desde que era niño siempre me gustó hacer experimentos con la comida. Algunos de ellos fallidos (como aquel pavo incomible de Nochebuena al que le vaciamos —mi sister y yo— casi media botella de vino blanco, y que mi abuela paterna tuvo que "arreglar" revolviéndolo con jitomate picado).

Las bebidas tampoco escapaban de mi inventiva, aunque lo más arriesgado que llegué a hacer fue mezclar el el café con coca-cola (y que, por cierto, derivó en el mejor guión radiofónico que hemos hecho Morgé y un servidor en nuestra breve carrera de periodistas); Y si mi mano se extendía lo suficiente, también desarrollaba mezclas muy poco ortodoxas con los condimentos. Quiza por ello evitaban que entrase frecuentemente a la cocina...

Volviendo a la comida que hice el otro día, aquel día llegué del trabajo como a las 4 de la tarde y literalmente fenecía de hambre y al abrir el refrigerador (frigorífico) lo único que encontré fue lo que en casa llamamos "poquitos" (sobrantes o leftovers).
He aquí los ingredientes:

- Una recipiente con frijoles machacados
- Un recipiente con spaghetti
- Y finalmente, uno más con puntas de res (carne de res cortada en tiras mezclada con jitomate y champiñones).

Primeramente calenté la carne a fuego bajo en una olla y cuando ésta comenzaba a borbotear, le incorporé los frijoles machacados y los mezcle hasta que se intergraron perfectamente.

Después, vacié el spaghetti en otra olla la cual ya tenía previamente calentándose agua, pero como la pasta ya estaba hecha, la deje sumergida sólo medio minuto, la saqué y la dejé escurriendo en un colador.

Finalmente, serví en un bowl la pasta y encima la bañé con la mezcla de carne-frijoles, y claro, no podía faltar, queso parmesano.

Quizá a la vista no parecía una bolognesa, pero en cuanto a sabor, la verdad me gustó muchísimo.

Sobrevivir (Stay Alive)

Sin duda ésto es la peor que he visto en lo que va del 2006.

Y he de decir (en mi defensa) que esta pelicula la vi... por decirlo de alguna forma, contra mi voluntad. Lo que es más, no tenía si quiera pensado el entrar al cine el pasado lunes. Pero cuando se sale en grupo, es como ir a la guerra, a veces se pierde y a veces se gana.

En esta ocasión varios de mis hijos espirituales y sus amistades, como al parecer ya se conocían todas las películas del Cinepolis de Plaza Satélite y según "para echar relajo", decidieron escoger que viéramos dicho filme.

Por supuesto que los adultos responsables (Rich, Betza y un servidor), por no decir "los niñeros", no nos agradó para nada la idea, pero dada una suma de factores, decidimos entrar a ver este bodrio que sin duda debiera haber pasado directo a los videohomes en vez de a las salas cinematográficas.

Sin duda que al guionista y director de este churro, un tal William Brent Bell, le debió parecer una genial y original idea hacer una película de suspenso-terror basada en un videojuego, sí otra más para el nuevo género cinematográfico. El problema es que el culebrón es todo menos un filme que haga, siquiera, brincar al incauto espectador.

Déjenme resumirla, con las debidas disculpas para aquellos a los que no les gusta les cuenten la trama, porque créanme, no se perderán de NADA, pueden sobrevivir si evitan verla:

Un grupo de jóvenes, tras la misteriosa muerte de un amigo, juega un videogame llamado "Stay Alive", al cual, para hacerlo funcionar, cada jugador tiene que hacer un juramento de vida, y si su personaje muere en el juego, el jugador muere en la vida real (¿así o más profundo?).

Los protagonistas tardan media película en darse cuenta de la amenaza que los rodea, y cuando por fin avisan a las autoridades, éstas no les creen, por lo que ellos solos tendrán que combatir la maldición y a la asesina cuyo nombre es “la Condesa de Sangre, Elizabeth Bathory” (sic) y a su séquito de niños zombies, empleando sus encantos, arrojando rosas y aplicando la basta capacidad de su IQ en su habilidad para los videojuegos.

¿Por qué llegó a los cines algo como esto? Mi teoría es que los personajes, actores de TV series de moda como Frankie Muniz (Malcolm in the Middle), Milo Ventimiglia, (Gilmore Girls), Sophia Bush (One Three Hill) y Samaire Armstrong (The O.C.), eran un imán $$$ que no se podía rechazar de entrada. Tan es así que en EUA (USA), durante su fin de semana de estreno obtuvo un buen éxito, mismo que se esfumó para la segunda semana, y por ende, desapareció de la taquilla.

Destrozando un poco más, el filme, éste está plagado de clichés: "hay que matar a la condesa enterrándole estacas de plata", se muere el nerd, la darketa, y el detective que está a punto de encontrar la verdad, el héroe tiene pirofobia (temor al fuego) y, que creen... al final la casa donde se encuentran... no lo van a creer: se incendia, y claro, él se paraliza de terror para después hallar su camino a la gallardía.

Hay también huecos enormes en el guión. Como el que nunca se explica como la condesa (del videojuego) salió a esta realidad; o como que el personaje que interpreta Muniz, dado que a los productores no les pareció sólo matarlo (recuerden que es el "actor más importante"), decidieron que al final él fuese el responsable de salvar el día.

Lo único entretenido fue estar arrojando palomitas. ¡Sí!, ¡yo fui! ¿y qué?

Como diría Jay Sherman, personaje del cartoon The Critic: It stinks!!!