miércoles, 10 de octubre de 2007

Réquiem por mi otrora blog

El sábado por la mañana... de hecho después del medio día, recibí una llamada en casa justo mientras dormía.

De entrada pensé que era de la oficina con algún problema con la intranet, pero no; resultó que era un amigo ¿eras tú, Gabriel?, para decirme que no había podido entrar a mi blog.

En ese estado de semiconciencia en el que le contesté, sólo recuerdo haberle dicho que escribiera bien, que seguramente lo había tecleado mal [espero no haber sido muy cortante... I'm terribly sorry]. Sin más, volví a dormir.

Esa noche, mientras veía el partido de playoffs entre los Chicago Cubs vs los Arizona Diamondbacks, volvió a mi memoria el referido incidente, así que encendí la laptop de mi papá [era la que tenía más a la mano... léase "me volví pecero --PC-- por circunstancia] y entré a la página host de mi otrora bitácora (blogger).

Y pues nada.... efectivamente no había NADA, nadita, ni una pequeña referencia de lo que era la Josefscyclopedia. Y es más tampoco quedó nada de los Engendros de mi insomnio... NADA.

Reconozco que me "apaniqué" (Vicente Fox, dixit) --bien sur--. Inicialmente me invadieron las teorías conspirativas y "complotistas" que iban desde hackers black hat, hasta... bueno, you've got the main idea... Posteriormente me puse a leer desesperada e inútilmente cuanta página de ayuda y foros de discusión encontraba a mi paso por decenas de websites.

Justo cuando comenzaba a sucumbir ante la desesperanza, recordé que el buscador online más popular del mundo, Google, tiene guardados en cache miles de millones de páginas, y en el caso de mi blog, así fue; aunque tristemente sólo pude guardar en formato HTML menos de la mitad de mis entradas...

Lo bueno de esto (claro que de esta circunstancia se puede tomar algo bueno), además de hacerme valorar lo que hago, por simple que ello sea; es que me animará a buscar otras opciones de hospedaje (ahorita el dilema està entre quedarme en blogger o mudarme a opiumgarden y/o wordpress, o ya como último recurso: ".Mac"), y lo más irónico... que me hizo tener el tiempo e inspiración para escribir de nuevo tras casi un mes de no hacerlo.

Pero ahora cantémosle, con musica de Mozart, claro esta (K.626), a las memorias que quedaron perdidas para siempre por un error informático:

"Requiem aeternam dona ets, Domine,
et lux perpetua luceat ets.
Te decet hymnus, Deus, in Sion,
et tibi reddetur votum in Jerusalem.
Exaudi orationem meam,
ad te omnis caro veniet.
Requiem aeternam dona ets, Domine,
et lux perpetua luceat ets."

miércoles, 19 de septiembre de 2007

19 de septiembre

Quizá el respetable se haya preguntado por qué en fechas recientes el que suscribe esta bitácora no ha actualizado con tanta frecuencia. La respuesta es simple, desde que entré de nuevo a la universidad y he vuelto a entrenar en un equipo de béisbol, después de más de 20 años de no hacerlo, ha conllevado a perder (afortunadamente) lo que da nombre a este célebre [dicen] blog: el insomnio.

No por ello, quiere decir que ya no escribiré jamás --no way--. Me permito contar brevemente algo que aconteció en este día.

Hace 22 años (1985), la capital de mi país, la ciudad de México, fue cimbrada por un par de sismos que provocaron la muerte de (oficialmente) más de 10 mil personas y la destrucción de cientos de edificios. En aquel entonces yo cursaba el segundo grado de primaria y dado que mi colegio se encontraba en la zona centro, --que a la postre fue la zona más afectada-- me tocó ver de camino edificios derrumbados, calles destruidas, incendios, heridos etc.

Pues bien en este día las autoridades organizaron un "megasimulacro de evacuación" en el que todas las oficinas gubernamentales, escuelas, corporativos debían participar a las 10 de la mañana. Lo curioso aquí fue que, en la dependencia en la que laboro, se adelantaron 45 minutos al evento [y los medios ni se enteraron, oh... shame].

Pero lo que me hizo sentirme particularmente mal en este día, fue que, cuando llegué a la universidad, uno de los temas obligados de conversación fue precisamente ese: "el día del temblor". Y resultó que ninguno de mis "compañeros" había siquiera nacido para ese entonces [todos son modelo 86 y posteriores], por lo que la charla la acaparamos una profesora de organismos internacionales y un servidor...

Ah, pero lo peor de todo fue que todos nos veían impávidos, como si les narráramos una novela de ciencia ficción [War of the Worlds alike] o mejor dicho, nos contemplaban de manera similar a aquella chaviza que aparecía boquiabierta cada semana en el set del programa televisivo de los cuentos de Cachirulo.



Oh God, I'm feelin' old.

viernes, 7 de septiembre de 2007

All'alba vinceró (Al Alba venceré)

"Siempre admiré la gloria divina de su voz, ese timbre inconfundible, desde las notas bajas hasta lo más alto del registro de un tenor. Rompieron el molde después de hacer a Luciano".
-Plácido Domingo (tenor y director de orquesta español).

"Fue la voz más hermosa del siglo 20. Siempre fue mi ídolo absoluto, no sólo en la sala de ópera, sino también en los estadios".
-Juan Diego Florez (tenor peruano).



El día de ayer justo cuando llegaba a mi oficina, lo primero que vi en los diarios fue la muerte del Gran
Luciano Pavarotti. El gigante de Modena, Italia, falleció a los 71 años de edad como consecuencia de un cáncer pancréatico que lo aquejaba desde hacía dos años aproximadamente.

No quisiera profundizar acerca de su mal llamada "revolucionaria forma" de acercar la lírica a "las masas"; o que joven quiso ser futbolista; o que en verdad era un tenor lírico, pues no era muy docto en la lectura de la partitura; en vez de ello, quisiera versar en lo siguiente:

¡Claro [obvio] que su voz era única! También erá limpia, llena de vigor, y emocionaba [me gusta también la palabra estremecía], incluso hasta las lágrimas a cualquiera que lo escuchase, aún si no entendías una palabra de italiano, napolitano, francés, o latín.

En lo personal, me era inclusive sí su canto se había vuelto "comercial" porque le daba lo mismo cantar con Michael Bolton [esto último sí fue aterrador], Frank Sinatra o Bono (Children of Sarajevo), que con cualquier compañía de ópera del mundo; o si los llamados tres tenores (en conjunto con Josep Carreras y Plácido Domingo) eran en realidad los "tres terrores"...

Quizá lo que sus acérrimos críticos nunca comprendieron es que la música, en este particular, la ópera es y será siempre un espectáculo, El Gran Espectáculo, para el cual, citando la letra del aria Vesti la Giubba (el video que aparece a continuación), el intérprete tiene necesariamente que "ponerse el traje"; ya sea de payaso (Canio - I Pagliacci), príncipe chino (Calaf - Turandot), gitano español (Manrico - Il Trovatore), poeta (Alfredo - La Travita; Rodolfo - La Bohème), duque (Rigoletto), campesino (Nemorino - L'Elisir d'Amore), soldado de un regimiento (Tonio - La fille du Régiment), pop star o embajador de las Naciones Unidas... de cualquier manera era un deleite verlo y escucharlo.



Es más, en la última presentación masiva que tuvo (la inauguración de los Juegos Olímpicos de Torino 2006), aún cuando ya se veía visiblemente disminuido, no sólo sorprendió el que estuviese presente en el evento, sino que entonó, como era característico en él, un bellísimo Nessun Dorma.

No se si el Gran Tenor de la segunda mitad del siglo XX pensó que aquella sería la última vez que entonaría la emblemática ária de
Turandot, pero curiosamente, su muerte llegó cuando despuntaba el alba. Me gustaría creer que entre algunos de sus últimos pensamientos estuvieron, parafraseando un fragmento de ésta: "Dilegua, o notte!... Tramontate, stelle! Tramontate, stelle!... all'alba vinceró" (¡Disípate, oh, noche! ¡Tramontad, tramontad, estrellas! que al alba ¡venceré!).

Se fue el Gran Luciano, pero nos deja un amplio y maravilloso legado musical, mismo que, como muy sabiamente dice hoy Carlos Montemayor, en su artículo en La Jornada, es "un refugio para la alegría".



miércoles, 29 de agosto de 2007

Los 10 mandamientos de la "izquierda" mexicana

Creo que nunca voy a cansarme del humor del cartonista Paco Calderón. Sencillamente es atinado en todo lo que traza. (Da click en la imagen para agrandarla).

domingo, 19 de agosto de 2007

La MacBook

Estoy como niño con juguete nuevo.


¿Qué más puedo decir? It's awesome, wiked, gorgeus... ç'est ma petite nouveau MacBook.

viernes, 17 de agosto de 2007

Turandot en el Auditorio Nacional

Io sono, Io sono felice...

¡La he vuelto a hacer! Gané otra trivia. Esta vez, cortesía de OCESA y de Excélsior, fui noche, acompañado de mi amiga Beth, a ver Turandot con la compañía de ópera del Teatro Colón de Buenos Aires en el Auditorio Nacional.

Así que antes de que el amigo Escribicionista ponga en su bitácora la profesional crítica de la misma [y que tambíen se podrá leer seguramente en Pro Ópera... ¡comercial!], me permito postear mis impresiones del bello espectáculo presenciado.

La gigantesca adaptación escenográfica a cargo de Rolandro Zadra y José Luis Fiorruccio, está inspirada, por su puesto, en la cultura china, particularmente en los Guerreros de Xi'an (mejor conocidos como los caballeros de terracota).


Repito, fue gigantesca dado que el escenario estaba flanqueado por tres de esos colosos así como de un gigantesco dragon dorado y otro dantesco gong, que la hacía las veces de ventana para mostrar a la caprichosa princesa Turandot.

Sobre la música, qué puedo decir, la obra inconclusa de Giacomo Puccini es bella, ágil, sublime y la dirección de la orquesta a cargo de Salvatore Caputo fue sencillamente correcta. Aqui debo señalar que observé un muy, pero muy agradable cambio. Me explico:En México la máxima (y a veces pareciera única) casa de ópera es el Palacio de Bellas Artes. Tristemente, la gente que asiste a ver ópera --no todos, debo de precisar--, tiene el mal hábito de aplaudir a TODO, sí, desde la overtura, cada aria, recitativo... todo (por si quedaba alguna duda), por lo que no se puede disfrutar una escena sin que haya interrupciones.

Pero en esta ocasión afortunada, no fue así ¿Acaso acudiría un publicó más educado en la lírica? ¿Sería que dados los altos precios del boletaje (entre $400 y $1,600 pesos) cohibieron a los asistentes al punto de evitar mostrar sus habituales expresiones de reconocimiento? ¿O sería debido a que la puesta en escena era de origen argentino, que los mexicanos pensaron [espero que esta última teoría no sea correcta] que dado que nuestros hermanos sudamericanos se caracterizan por ser "sencillitos y carismáticos", era mejor palmear hasta el final?

Ahora bien, sobre los cantantes: el tenor José Luis Duval, quien interpretó el protagónico, Calaf, cantó, a mi parecer, bien; sin embargo, se mostró algo temeroso y falto de pasión al entonar el tan famosa Nessun Dorma; en contraste, la que se llevó la velada, fue la soprano argentina Paula Almerares en el papel de Liù, quien lució no sólo vocal, sino escénicamente, y fue quien se llevó las mayores ovaciones del público.

Con respecto al vestuario y las máscaras de Ping, Pang, Pong, y claro, de Turandot, también fueron algo verdaderamente bello; sin embargo, el movimiento de los actores en un escenario tan GRANDE, minimizaba tanto sus accesorios como su presencia.

Ello me lleva lo siguiente: hay un refrán que dice que "a equino objeto de obsequio, no se le observan los incisivos", que es lo mismo que "a caballo regalado no se le miran los dientes"... sin afán de mostrarme como un desagradecido, debo puntualizar que el Auditorio Nacional NO ES UN ESCENARIO ADECUADO para la ópera debido en mucho a que la distancia entre las butacas (o como quieran llamarles) y el escenario es tal que, a menos que el espectador lleve consigo unos catalejos, no podrá disfrutar esos grandes pequeños detalles como son la expresión corporal y facial de los cantantes; y si a eso le sumas que el superletraje se encuentra al centro, y las pantallas en los costados del recinto, inevitablemente acabarás mareado (si ves el espectáculo en la planta baja) y/o con una ligera tortícolis (si estás en el primer piso).

Además, hubo un par de bocinazos [conté ocho microfonos ambientales en la parte frontal del escenario], y algunos de los cantantes como Gabriel Centeno (Pang), en momentos no se escuchaban al mismo nivel que el resto de los protagonistas; aunque lo compensó con una muy agradable y jocosa actuación.

Vinceró, Vince-e-ró.

viernes, 10 de agosto de 2007

Experimento Culinario (2)

Tecolota Yucateca

Así como los chinos son mundialmente famosos por comercializar toda clase de antojos montados en un palo (food on a stick); los mexicanos nos pintamos solos cuando se trata de montar un sin número de guisos ya sea en bases de masa de maíz (Cf. tlacoyos, sopes, tlayudas, tacos, quesadillas, huaraches, enchiladas, etc.) o bien, sobre panes, ya sean estos bolillos, teleras, birotes, o cualquiera de sus variantes, y que se convierten en las clásicas tortas.

¿No lo creen? Bueno, para prueba, al menos aquí en chilangolandia, son básicas las guajolotas, que no son otra cosa que una torta de tamal... y aunque parezca y sea una blasfemia para el estómago del comensal, son el desayuno salvador de miles de ajetreados y hambrientos capitalinos todos los días.

Por si ello fuera poco, hay una cadena de restaurantes propiedad del hombre más rico del mundo (Fortune Magazine, 2007) que tiene, entre sus pocos platillos decentes, los tecolotes: molletes con chilaquiles rojos y verdes.

El día de hoy, mientras desayunábamos mis compañeros y yo en la oficina, llevamos la maravillosa torta de chilaquiles un paso más adelante: le agregamos cochinita pibil [favor de agregar la cara Josef #365, es decir: mustia mea culpa], y no manchen... estaba soberbia [cósmica, intensa, extrema, chida o como quieran denominarle].

En fin, todo sea por festejar el cumpleaños del jefe... en su ausencia.

He aquí los ingredientes:

- Bolillos (teleras, birotes o cualquier otro pan de costra dura; por favor no lo intenten con focacchia, ni con pan de agua). Se deben partir por la mitad horizontal y tostarlos para mejores resultados.
- Frijoles refritos (hasta de lata). Deben untarse en el pan ya tostado.
- Chilaquiles rojos, verdes o mixtos (elaborados de antemano).
- Cochinita pibil (previamente preparada).
- Queso fresco (oaxaca, cotija, o en polvo).
- Añada crema o salsa de cebollas moradas con chile habanero al gusto.