viernes, 12 de octubre de 2007

Acérquese, que hay de tinga

Para todos aquellos que dicen, juran y perjuran que al presidente Felipe Calderón le cuidan la imagen en exceso... los diarios La Jornada y La Crónica de Hoy en sus ediciones del día de hoy dan cuenta de lo contrario. Y para muerta chequen la imagen del Mandatario preparando quesadillas.



No se, quizá por nostalgia, me recordó a esas puntadas que solía tener el hoy EX presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, cuando en alguna de sus giras presidenciales, pidió a unos albañiles que le sirvieran cerveza en un vaso "para que parezca sidral".

Aquí la frase para el recuerdo, se la dijo al gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca (PRD). "Órale, acérquese que hay de tinga", y sin más, el presidente zurdo de derecha tomó una tortilla del enorme comal y se sirvió de comer.

La instantánea está genial.

Colón precavido vale por dos

Mientras que en España celebran la hispanidad y se debaten si deben o no volverse tan patrioteros como los gabachos, con todo y esa obsesión ad nauseam de sacar para todo la bandera [afortunadamente para los hispanos no aplicaría el insípido canto de "God bless America"]; aquí en Mexico, ya estamos acostumbrados a que sea un día de protestas encabezadas por grupos indígenas y otros colados oportunistas.

Originalmente, cientos de personas rodeaban la glorieta a Cristobal Colón en Paseo de la Reforma y ponían mantas en forma de protesta... hasta que a un par de graciosos les gustó aprovechar el "Día de la Raza" para fotografiarse desnudos junto a la efigie del navegante de origen italiano... y se volvió costumbre.

Entonces, como por finales de la década de los noventa, las primeras administraciones perredistas de la capital optaron por poner rejas, enormes rejas, para evitar que los protestantes hicieran cualquier clase de desmanes y "dañaran la noble estatua".

Pero este año, el gobierno capitalino del neopopulista, Marcelo Ebrard [giac... estoy redactando como los articulistas de La Jornada], optó por proteger de la turba, al gigante de bronce de una forma bastante original:



¿Acaso estará pidiendo limosna, [y que se traduciría en el envío de un mensaje político para que le den más recursos económicos al Distrito Federal en esta época calderonista de aumentos de precios]?

¿O es que algún burócrata capitalino se apiadó de esta mole en plena época de lluvias, y decidió cubrirla del frío? (Foto tomada de La Crónica de Hoy).

Postdata: a pocas cuadras del corredor de Reforma-Centro, se encuentra otra monumental estatua de Colón. Lo curioso es que a ésta última nadie la pela (se ubica junto a la delegación Cuauhtémoc y la sede nacional del Partido Revolucionario Institucional, en la violenta y nada turistica colonia Guerrero).

miércoles, 10 de octubre de 2007

Réquiem por mi otrora blog

El sábado por la mañana... de hecho después del medio día, recibí una llamada en casa justo mientras dormía.

De entrada pensé que era de la oficina con algún problema con la intranet, pero no; resultó que era un amigo ¿eras tú, Gabriel?, para decirme que no había podido entrar a mi blog.

En ese estado de semiconciencia en el que le contesté, sólo recuerdo haberle dicho que escribiera bien, que seguramente lo había tecleado mal [espero no haber sido muy cortante... I'm terribly sorry]. Sin más, volví a dormir.

Esa noche, mientras veía el partido de playoffs entre los Chicago Cubs vs los Arizona Diamondbacks, volvió a mi memoria el referido incidente, así que encendí la laptop de mi papá [era la que tenía más a la mano... léase "me volví pecero --PC-- por circunstancia] y entré a la página host de mi otrora bitácora (blogger).

Y pues nada.... efectivamente no había NADA, nadita, ni una pequeña referencia de lo que era la Josefscyclopedia. Y es más tampoco quedó nada de los Engendros de mi insomnio... NADA.

Reconozco que me "apaniqué" (Vicente Fox, dixit) --bien sur--. Inicialmente me invadieron las teorías conspirativas y "complotistas" que iban desde hackers black hat, hasta... bueno, you've got the main idea... Posteriormente me puse a leer desesperada e inútilmente cuanta página de ayuda y foros de discusión encontraba a mi paso por decenas de websites.

Justo cuando comenzaba a sucumbir ante la desesperanza, recordé que el buscador online más popular del mundo, Google, tiene guardados en cache miles de millones de páginas, y en el caso de mi blog, así fue; aunque tristemente sólo pude guardar en formato HTML menos de la mitad de mis entradas...

Lo bueno de esto (claro que de esta circunstancia se puede tomar algo bueno), además de hacerme valorar lo que hago, por simple que ello sea; es que me animará a buscar otras opciones de hospedaje (ahorita el dilema està entre quedarme en blogger o mudarme a opiumgarden y/o wordpress, o ya como último recurso: ".Mac"), y lo más irónico... que me hizo tener el tiempo e inspiración para escribir de nuevo tras casi un mes de no hacerlo.

Pero ahora cantémosle, con musica de Mozart, claro esta (K.626), a las memorias que quedaron perdidas para siempre por un error informático:

"Requiem aeternam dona ets, Domine,
et lux perpetua luceat ets.
Te decet hymnus, Deus, in Sion,
et tibi reddetur votum in Jerusalem.
Exaudi orationem meam,
ad te omnis caro veniet.
Requiem aeternam dona ets, Domine,
et lux perpetua luceat ets."

miércoles, 19 de septiembre de 2007

19 de septiembre

Quizá el respetable se haya preguntado por qué en fechas recientes el que suscribe esta bitácora no ha actualizado con tanta frecuencia. La respuesta es simple, desde que entré de nuevo a la universidad y he vuelto a entrenar en un equipo de béisbol, después de más de 20 años de no hacerlo, ha conllevado a perder (afortunadamente) lo que da nombre a este célebre [dicen] blog: el insomnio.

No por ello, quiere decir que ya no escribiré jamás --no way--. Me permito contar brevemente algo que aconteció en este día.

Hace 22 años (1985), la capital de mi país, la ciudad de México, fue cimbrada por un par de sismos que provocaron la muerte de (oficialmente) más de 10 mil personas y la destrucción de cientos de edificios. En aquel entonces yo cursaba el segundo grado de primaria y dado que mi colegio se encontraba en la zona centro, --que a la postre fue la zona más afectada-- me tocó ver de camino edificios derrumbados, calles destruidas, incendios, heridos etc.

Pues bien en este día las autoridades organizaron un "megasimulacro de evacuación" en el que todas las oficinas gubernamentales, escuelas, corporativos debían participar a las 10 de la mañana. Lo curioso aquí fue que, en la dependencia en la que laboro, se adelantaron 45 minutos al evento [y los medios ni se enteraron, oh... shame].

Pero lo que me hizo sentirme particularmente mal en este día, fue que, cuando llegué a la universidad, uno de los temas obligados de conversación fue precisamente ese: "el día del temblor". Y resultó que ninguno de mis "compañeros" había siquiera nacido para ese entonces [todos son modelo 86 y posteriores], por lo que la charla la acaparamos una profesora de organismos internacionales y un servidor...

Ah, pero lo peor de todo fue que todos nos veían impávidos, como si les narráramos una novela de ciencia ficción [War of the Worlds alike] o mejor dicho, nos contemplaban de manera similar a aquella chaviza que aparecía boquiabierta cada semana en el set del programa televisivo de los cuentos de Cachirulo.



Oh God, I'm feelin' old.

viernes, 7 de septiembre de 2007

All'alba vinceró (Al Alba venceré)

"Siempre admiré la gloria divina de su voz, ese timbre inconfundible, desde las notas bajas hasta lo más alto del registro de un tenor. Rompieron el molde después de hacer a Luciano".
-Plácido Domingo (tenor y director de orquesta español).

"Fue la voz más hermosa del siglo 20. Siempre fue mi ídolo absoluto, no sólo en la sala de ópera, sino también en los estadios".
-Juan Diego Florez (tenor peruano).



El día de ayer justo cuando llegaba a mi oficina, lo primero que vi en los diarios fue la muerte del Gran
Luciano Pavarotti. El gigante de Modena, Italia, falleció a los 71 años de edad como consecuencia de un cáncer pancréatico que lo aquejaba desde hacía dos años aproximadamente.

No quisiera profundizar acerca de su mal llamada "revolucionaria forma" de acercar la lírica a "las masas"; o que joven quiso ser futbolista; o que en verdad era un tenor lírico, pues no era muy docto en la lectura de la partitura; en vez de ello, quisiera versar en lo siguiente:

¡Claro [obvio] que su voz era única! También erá limpia, llena de vigor, y emocionaba [me gusta también la palabra estremecía], incluso hasta las lágrimas a cualquiera que lo escuchase, aún si no entendías una palabra de italiano, napolitano, francés, o latín.

En lo personal, me era inclusive sí su canto se había vuelto "comercial" porque le daba lo mismo cantar con Michael Bolton [esto último sí fue aterrador], Frank Sinatra o Bono (Children of Sarajevo), que con cualquier compañía de ópera del mundo; o si los llamados tres tenores (en conjunto con Josep Carreras y Plácido Domingo) eran en realidad los "tres terrores"...

Quizá lo que sus acérrimos críticos nunca comprendieron es que la música, en este particular, la ópera es y será siempre un espectáculo, El Gran Espectáculo, para el cual, citando la letra del aria Vesti la Giubba (el video que aparece a continuación), el intérprete tiene necesariamente que "ponerse el traje"; ya sea de payaso (Canio - I Pagliacci), príncipe chino (Calaf - Turandot), gitano español (Manrico - Il Trovatore), poeta (Alfredo - La Travita; Rodolfo - La Bohème), duque (Rigoletto), campesino (Nemorino - L'Elisir d'Amore), soldado de un regimiento (Tonio - La fille du Régiment), pop star o embajador de las Naciones Unidas... de cualquier manera era un deleite verlo y escucharlo.



Es más, en la última presentación masiva que tuvo (la inauguración de los Juegos Olímpicos de Torino 2006), aún cuando ya se veía visiblemente disminuido, no sólo sorprendió el que estuviese presente en el evento, sino que entonó, como era característico en él, un bellísimo Nessun Dorma.

No se si el Gran Tenor de la segunda mitad del siglo XX pensó que aquella sería la última vez que entonaría la emblemática ária de
Turandot, pero curiosamente, su muerte llegó cuando despuntaba el alba. Me gustaría creer que entre algunos de sus últimos pensamientos estuvieron, parafraseando un fragmento de ésta: "Dilegua, o notte!... Tramontate, stelle! Tramontate, stelle!... all'alba vinceró" (¡Disípate, oh, noche! ¡Tramontad, tramontad, estrellas! que al alba ¡venceré!).

Se fue el Gran Luciano, pero nos deja un amplio y maravilloso legado musical, mismo que, como muy sabiamente dice hoy Carlos Montemayor, en su artículo en La Jornada, es "un refugio para la alegría".



miércoles, 29 de agosto de 2007

Los 10 mandamientos de la "izquierda" mexicana

Creo que nunca voy a cansarme del humor del cartonista Paco Calderón. Sencillamente es atinado en todo lo que traza. (Da click en la imagen para agrandarla).

domingo, 19 de agosto de 2007

La MacBook

Estoy como niño con juguete nuevo.


¿Qué más puedo decir? It's awesome, wiked, gorgeus... ç'est ma petite nouveau MacBook.