miércoles, 13 de junio de 2012
Vacaciones en Atlanta, día 5
Hoy fue día de sustos y cambios de agenda. Primero, me levanté súper tarde y ya no alcancé el desayuno del hotel por lo que acabé comiendo unos wafles de microondas, [giac...]
Luego, mi GPS y brújula internas se declararon en paro general [sin pliego petitorio] y como consecuencia me perdí no una, sino tres veces en Midtown, desperdiciando tiempo muy valioso en medio de un calor y nivel de humedad abruhumantes. Aunque de ahí lo bueno que rescato fue que terminé visitando dos lugares que no tenía planeados: El Museo del Holocausto y el de los Muppets (que encantaría a @Penieres).
Posteriormente, cuando por fin pude llegar al museo que buscaba: el Centro de Historia de Atlanta, éste estaba a una hora de cerrar por lo que tuve que recorrerlo en friega hasta que me corrieron (literalmente) aunque, eso sí, vi lo que más me interesaba: las salas sobre la guerra civil y de los JO de 1996.
Tras comer en un lugar Thai que me gustó mucho, me dirigí —ya con media hora de retraso—al estadio para el juego de los yankees (comenzaba a las 19:10) y que me percato que no traía conmigo el boleto; y pues vas p'atrás y a cruzar media ciudad en metro de vuelta al hotel... Nada más me perdí la mitad del encuentro (sighs). Justo cuando lo disfrutaba, que les dan la vuelta los mulos a mis Bravos, cortesía de un grand slam cortesía de A-Rod. El score final fue 6-4 a favor de los de NY.
Pero ese no es el final de la historia. Justo cuando terminó el encuentro y me puse de pie, me percaté que no traía mi cartera... [añada aquí la expresión de su preferencia... Y un poco de agua para que crezca, ja]. Lo primero que pensé, después de revisar hasta la resignación los bolsillos de mis bermudas y la mochila, fue, aunque usted, no lo crea: "no voy a poder votar, No!" [voz en off: "te lo dije... Te lo diiiiije"].
De vuelta al hotel —en metro, de nuevo— mientras clamaba a Dios por paz, serenidad y paciencia [¡Kalimáaaaaaaan!] mis malos pensamientos empezaron a hacerme jugarretas de la talla de: "¿Y ahora cómo me voy a mover? ¿Qué voy comer? ¿Qué haré primero: reportar las tarjetas o hablar al Consulado?...", etc.
En fin cuando arribé al lobby del hotel, ya imaginarán cómo me sentía y me veía, que en cuanto me vio, el gerente me llamó y puso en mi mano la cartera con la llave de la habitación y me dice: "se te cayó cuando llegaste corriendo a buscar tus boletos para el juego".
Sí, nuevamente la gracia de Dios es manifiesta en este viaje y en los más pequeños detalles. Solís Deo Gloria.
-- Desde Mi iPad
lunes, 22 de agosto de 2011
El Concierto de Michael Bublé en la ciudad de México
Acabo de regresar a casa de uno de los conciertos más increíbles [Just for the record, ocupa el puesto #2 del Top 10, justo detrás de Sir Paul McCartney] a los que he podido asistir.
Corría el año 2005 cuando el segundo disco de Michael Bublé (It's Time) comenzó a figurar en diversas estaciones de radio [particularmente en la ciudad de México, en Horizonte 107.9 FM]. Sus canciones –en su mayoría covers– se escuchaban también en diversas películas como "Abajo el Amor" (Down With Love, 2003), "¿Bailamos?" (Shall We Dance, 2004) y hasta "El Hombre Araña 2" (Spider-man 2, 2004) y, en consecuencia, comenzó a figurar como un fenómeno musical que llenaba salas de conciertos y ganaba diversos premios en Estados Unidos y Europa... Pero no había venido a México... Al menos no lo hizo sino hasta este fin de semana.
Valió la pena la espera, pues no creo que nadie de las 20 mil personas que acudimos a verlo [sí, lo digo en primera persona] este fin de semana al Auditorio Nacional haya salido decepcionada del "crooner" oriundo de la Columbia Británica (Canadá), quien se entregó por completo al eufórico público –en su mayoría femenino– y no sólo interactuó con éste en perfecto spanglish, también se dio el lujo de bajar del escenario para entonar dos de sus éxitos como "Home" y "Save the Last Dance For Me" justo a la mitad del foro, ello tras un accidentado caminar que [estoy seguro] al menos su equipo de seguridad jamás olvidará, y en donde no cesó de estrechar manos y recibir diversos obsequios, desde rosas hasta prendas de ropa.
Por si ello fuera poco, Bublé hizo también homenaje a Michael Jackson al entonar fragmentos de "Man In The Mirror" (1989); y "Billy Jean" (1983) –con pasos de baile incluidos–; también rindió sus respetos a The Beatles cuando interpretó la clásica melodía de Phil Medley y Bert Russell: "Twist And Shout" (1962); demostró igualmente su talento y carisma como showman al recordar pasajes de "Don't Stop Believin'" (Journey, 1981); "A Whole New World" (Alan Merken, 1992); "I Gotta Feeling" (Black Eyed Peas, 2009), y hasta hizo mofa del tema "Feliz Navidad", mismo que cantará en su próximo disco a dueto con la artista mexicana Thalía. Vaya, digamos que para la pluralidad interpretativa de este histrión de ascendencia italiana, sólo le habría hecho falta enaltecer el tema "Oh Canadá!" [el himno nacional de su país].
Reconocimiento debe darse así también a la banda de profesionales músicos que acompañan a Bublé, la cual encabeza el pianista Alan Chang; y mención especial merece de igual forma la primera gran sorpresa de la noche, los teloneros del llamado "Sr. Burbuja": Naturally 7, un septeto de varones afroamericanos oriundos de Nueva York, quienes interpretan temas en estilo "beatbox": es decir, que cantan e imitan diversos sonidos e instrumentos musicales (desde la bateria hasta la guitarra eléctrica o el trombón) con sus bocas. El resultado de su participación fue, para la audiencia, impactante: de una silenciosa y sepulcral sorpresa, hasta la atronadora ovación en cada oportunidad que se presentaba, así fuera a media canción.Luego de poco más de una hora y media, no de "concierto"; sino, en palabras del propio Bublé, de "fiesta", éste se despidió del público y anunció que con esa presentación terminaba su gira "Crazy Love", a dos años de haberla comenzado. Se disculpó por "haber tardado tanto" en venir a nuestro país y prometió regresar "todas las veces que pueda", ya que la calidez de los mexicanos le provocaron "dicha en su corazón". Finalizó interpretando el tema "A Song For You" (Leon Russell, 1970), la cual cantó sin micrófono, vestido con sombrero y chaleco de charro, a manera de agradecimiento por las y los mexicanos "que pagaron mucho dinero para comprar boletos" para verle.
viernes, 22 de julio de 2011
Un poco acerca de Cinepolis
El día de hoy me encuentro en Campus Party México (#Cpmx3), y al momento de escribir estas líneas estoy presenciando una conferencia encabezada por Patrick Suquet, jefe de eMarketing de Grupo Cinépolis, una empresa mexicana (Michoacán) que en las últimas dos décadas se ha posicionado como la quinta empresa proyectora de filmes a nivel mundial, con presencia en otros países (Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Colombia, Perú, Brasil, India y en los próximos días: Estados Unidos),.
Esta empresa compite hoy, con al menos otras tres principales empresas por el mercado cinematográfico mexicano: Cinemark (EEUU), Cinemex-Multimedios (Monterrey, México) y Cinemas Lumiere (ibid); con la diferencia de que, Cinépolis ha sabido proporcionar al cliente –basados en innovación y diseño creativo (Design Thinking)– no sólo salas confortables (y tipo estadio), sino que también han desarrollado otras opciones de valor agregado como salas VIP con asientos de piel y completamente reclinables, y ahora, salas en 4D.
Pero no sólo eso, a la fecha ofrecen a sus clientes una gama amplia de productos de consumo [no sólo de palomitas vivirá el hombre] como bebidas de la marca Coca-Cola, diferentes preparaciones de café y tisanas, productos gourmet, una revista especializasa, taquillas automáticas, reservaciones de boletos vía telefónica y por internet, así como diversos programas de lealtad (como membresías o tarjetas de clientes Club Cinépolis) y lo más importante: retroalimentación e interacción con sus clientes vía redes sociales como Twitter (@Cinepolisonline) y Facebook.
Personalmente, desde hace años soy fan y visito regularmente varios de sus complejos, no sólo de la Zona Metropolitana de la ciudad de México, sino también en otras ciudades en las que –ya sea por vacaciones o trabajo– he estado: Morelia, Guadalajara, Ciudad Juárez, Monterrey, San Luis Potosí y hasta en San José (Costa Rica).
Quiero resaltar que su programa de membresía me ha permitido seguir éste, mi hobby preferido, puesto que por una cuota anual, puedo tener acceso diario, las veces que quiera (siempre y cuando no se empalmen las películas en horario), a la película de mi elección, además de poder reservar mi boleto con anticipación vía telefónica.
Si aún no eres fanático ¿qué esperas?
Si aún no eres fanático ¿qué esperas?
martes, 7 de junio de 2011
Mis desastres culinarios
En estos días en los que he estado animándome a mejorar mis dotes culinarias. Me he puesto algo nostálgico recordando los días en los que ni por equivocación mis padres me dejaban estar más de cinco segundos en la cocina. Y es que era sumamente torpe, todo se me caía, rompía... [you've got the big picture already].
Además, cuando me encontraba sólo en casa, gustaba de hacer diversos experimentos, especialmente con el horno de microhondas. A la fecha, por ejemplo, mi madre no perdona –ni olvida– que le eché a perder un juego de platos (unos de vidrio y otros de plástico) que quedaron deformes por mis intentos de hacer rocetas de maíz (palomitas) [sí, las semillas, no las bolsitas que te venden de ACTII y semejantes] con queso fundido; o huevos cocidos (sin hervirlos); y ya no hablemos de lasagna... con papel aluminio.
[Comercial: debo destacar la sorprendente calidad del horno (era MABE), pues pese a todo, jamás se descompuso... al menos no irremediablemente, lo cual me salvó, without a doubt, de numerosas reprimendas físicas].
Mención aparte merecen mis intentos fallidos de hacer chilaquiles [que a la fecha no he podido superar]. Como he mencionado aquí, aquí, e incluso aquí [el más grande atentado gastronómico... ever], adoro este platillo. Pero, la primera vez que los hice: se quemaron; la segunda, se batieron; y la tercera... bueno, se quemaron de abajo y se batieron de encima. En palabras de la querida Walküre, parecían "vomitada de borracho".
Y la mejor, otro más de mis "osos": mi primer pastel. Justo cuando lo preparaba recibí una llamada telefónica, y por distraerme, le puse sal en vez de azúcar. El producto final: aunque a la vista bastante estético; a no ser que sufrieras de una deshidratación crónica, no le habría recomendado ni a mi peor enemigo el probar siquiera un bocado.
Y la mejor, otro más de mis "osos": mi primer pastel. Justo cuando lo preparaba recibí una llamada telefónica, y por distraerme, le puse sal en vez de azúcar. El producto final: aunque a la vista bastante estético; a no ser que sufrieras de una deshidratación crónica, no le habría recomendado ni a mi peor enemigo el probar siquiera un bocado.
El pasado jueves –era una calurosa tarde– tuve la genial idea de preparar agua de limón con pepino [había visto cómo la preparaban numerosas veces cuando trabajaba en Hogar Dulce Hogar]. Lavé los pepinos, los partí y los metí en la licuadora, e hice lo correspondiente con los limones. Tras licuarlos, los colé en un cedazo y el líquido restante lo puse en una jarra a la que le añadí agua, hielos y azúcar.
Me senté a comer [había preparado un sofrito con camarones y un rissotto con hongos shitake]. Todo había quedado delicioso, lamento decir. Sí, lo lamento porque fue entonces cuando –en una de esas clásicas ocasiones en las que tragas más de lo que puedes masticar– decidí beber el agua. Fue sumamente desagradable. Fue peor que comer maror en Pesaj y combinarlo con cualquier analgésico en polvo todo eso en la lengua. Instantáneamente corrí a vomitar. Obviamente, se me quitaron las ganas de comer y tiré toda la bebida.
Moraleja para las y los tragaldabas: si agua con limón quieres hacer, retirarle las semillas primero será tu deber; ah, y si su cáscara piensas dejar, bébela inmediatamente o lo vas a lamentar.
lunes, 23 de mayo de 2011
Habemus MacBook Pro
No había tenido la ocasión de comentar. Pero desde hace dos semanas soy el feliz y orgulloso dueño de mi sexta computadora (en lo que llevo de vida).
Sólo para esta bitácora, la lista es la siguiente:

1. Compaq Presario all-in-one con procesador 486SX; Windows 3.1; 16 MB RAM; 200 MB en HD, monitor VGA de 13'' y unidad de diskette de 3 1/2''. Me acuerdo que le costó a mis padres $6 millones de viejos pesos.
2. "Quak" –es decir, una computadora armada– con procesador Intel Pentium II; Windows 95; 32 MB RAM; 500 MB en HD, monitor VGA de 13'', unidad de diskette de 3 1/2'' y lector de CD. Se la compró mi papá a un comerciante que ponía los anuncios de sus productos en periódicos.
3. BTC –al final del día era también de "marca patito"– con procesador AMD Athlon; Windows 98SE; 64 MB RAM; 2 Gigabytes de HD, monitor SVGA de 17''; unidad CD-RW y fue la primera computadora que tuve con reproductor de DVD.
Irónicamente, pese a ser armada, fue la computadora más costosa que compraron mis padres (la compraron en Liverpool Polanco). Destino final: se la vendí al amigo Moraga.

4. Apple iMac G4 con OSX 10.1 (lo escalé hasta 10.3.9); 256 MB RAM; 60 GB de HD; monitor CRT flat de 15''; unidad combo DVD/CD-RW. Fue la primera que adquirí con mis primeros sueldos, claro, apoyado parcialmente por mis padres.
A la fecha la conservo para ver películas, además de que considero que su arquitectura y diseño son simplemente impecables.
5. Apple MacBook White con OSX 10.4 (lo he escalado hasta 10.6.7); 512 MB RAM (lo expandí hasta 2.5 GB RAM); monitor CRT de 13''; unidad DVD-R; 120 GB de HD. Cabe destacar que fue mi primera laptop. Me la obsequió mi papá poco después de que terminé mi primera licenciatura y, –of course– fue motivo de un post es este blog. Destino final: se la vendí a la mamá [voz en off: tradición (Cf. The Fiddler on the Roof movie)].
Sirva todo lo anterior para presentar ante ustedes [redoble] a mi nueva y hermosa:
6. MacBook Pro con OSX 10.6.7; con 4 GB RAM; monitor LED de 15''; unidad DVD-R: 500 GB de HD [add a Wide Smile]. Y sí, es una joya del diseño. y como consta en el post anterior ya la he estado "customizando" un poco en estos días. Lo mejor fue el sistema de migración incluido ya que toooodo lo que tenía en la Mac Blanca pasó íntegramente a su ahora sucesora.
¡Gracias, Dios! Pues si no hubiese renunciado a mi anterior trabajo no podría tener ahora esta estupenda nueva herramienta de trabajo.
jueves, 19 de mayo de 2011
domingo, 5 de septiembre de 2010
Del olvido al ya recuerdo
¿Alguna vez les ha pasado?
Este lluvioso día tomé un taxi, me dispuse a charla con el conductor acerca del informe presidencial, resulto bastante entretenida la plática.
Pero como 10 minutos después de que llegué a casa me si cuenta que dejé olvidado mi paraguas. Por cierto el tercero que compro en dos meses... Creo que mi memoria no da para conservar esta clase de accesorios.
-- Desde Mi iPhone.
Este lluvioso día tomé un taxi, me dispuse a charla con el conductor acerca del informe presidencial, resulto bastante entretenida la plática.
Pero como 10 minutos después de que llegué a casa me si cuenta que dejé olvidado mi paraguas. Por cierto el tercero que compro en dos meses... Creo que mi memoria no da para conservar esta clase de accesorios.
-- Desde Mi iPhone.
viernes, 20 de agosto de 2010
Ahora resulta...
Blogueando desde Ciudad Juárez, Chihuahua.
Estoy que no quepo en mi... bueno, algo así.
Resulta ser que en ésta mi segunda gira de trabajo por esta frontera: tierra de los burritos, de Juan Gabriel, El Chamizal (territorio recuperado por México en 1967), de la excelente crónica de viajes del amigo escribicionista, y de otras cuestiones mucho menos agradables como Las Muertas de Juárez, Manuel Espino etc., debido a su privilegiada posición geográfica, es posible conseguir con relativa facilidad algunas bebidas que en el DFectuoso serían casi imposibles, a saber: D&W y Coca-Cola Classic [en esta categoría habría entrado hasta hace algunos meses el Dr. Pepper, pero ya es posible conseguirlo hasta en el STC Metro].
Estoy que no quepo en mi... bueno, algo así.
Resulta ser que en ésta mi segunda gira de trabajo por esta frontera: tierra de los burritos, de Juan Gabriel, El Chamizal (territorio recuperado por México en 1967), de la excelente crónica de viajes del amigo escribicionista, y de otras cuestiones mucho menos agradables como Las Muertas de Juárez, Manuel Espino etc., debido a su privilegiada posición geográfica, es posible conseguir con relativa facilidad algunas bebidas que en el DFectuoso serían casi imposibles, a saber: D&W y Coca-Cola Classic [en esta categoría habría entrado hasta hace algunos meses el Dr. Pepper, pero ya es posible conseguirlo hasta en el STC Metro].Sí, así es, la Coke gringa pues, aunque ustedes no lo crean, sabe muuuuy pero muuuuuy diferente a la que consumimos en México. No mejor, ni peor, simplemente diferente y pues sólo me resta decir que soy fan.
[Nota: llevaba toda la semana buscando las referidas bebidas mientras hacía una obligatoria escala técnica en la que degustaba, -generalmente- un burrito de "guisada", cuidando, of course, que la corbata del día no se ensuciara].
[Nota: llevaba toda la semana buscando las referidas bebidas mientras hacía una obligatoria escala técnica en la que degustaba, -generalmente- un burrito de "guisada", cuidando, of course, que la corbata del día no se ensuciara].
Bueno, bueno... pero ello no es el tema central de este post sino que, justamente cuando me encontraba pagando mis bebidas a los vendedores de un puesto ambulante, ubicado frente a una de las naves industriales de la zona más septentrional de la ciudad, escuché decir claramente a una señora de unos cincuenta y tantos años, sin un diente frontal superior [chimuela, pues]: "Miiijo, dele este cambio al mushasho doctor" [Cf. añada acento chihuahuense, es decir, sustituya la "ch" por "sh"] .
Obviamente, me quedé con la cara Josef #222 [I beg your pardon? / ¿Escuché bien? / pardone-moi?] . Y sí, lo esuché de nuevo. Inmediatamente el obediente pre-adolescente me entregó las monedas con un claro: "aquí tiene, doctor". Luego, la señora en cuestión hace el favor de interrumpir mi ausencia mental y me dice: "Pues qué, ¿a poco no es usted doctor?".
Le respondo que no, que soy (un simple y mortal) periodista-internacionalista. "¡Ah!... ¿y eso qué es?".
(Plop)
Obviamente, me quedé con la cara Josef #222 [I beg your pardon? / ¿Escuché bien? / pardone-moi?] . Y sí, lo esuché de nuevo. Inmediatamente el obediente pre-adolescente me entregó las monedas con un claro: "aquí tiene, doctor". Luego, la señora en cuestión hace el favor de interrumpir mi ausencia mental y me dice: "Pues qué, ¿a poco no es usted doctor?".
Le respondo que no, que soy (un simple y mortal) periodista-internacionalista. "¡Ah!... ¿y eso qué es?".
(Plop)
martes, 1 de diciembre de 2009
Dando un review acerca de mi experiencia con City Pass
El año pasado tuve la bendición de estar cuatro días en una ciudad de los Estados Unidos, la cual solamente anhelé visitar casi 15 años... sí, media vida.
Bueno, la razón por la que me animé a escribir este post, tras casi seis meses de ausencia [debería renombrarlo como "El blog abandonado de un gourmetragalabas] fue que, le compré un City Pass de Nueva York a una de mis mejores amigas y a la hora de comprarlo, con la misma tarjeta que utilicé en aquella ocasión en que fui a Toronto, Canadá, y mi amada ciudad de Atlanta, Estados Unidos, quiero creer que su sistema me "identificó" y me sugirió que diera mis impresiones de su producto.
Lo que me sorprendió fue optaron poner en su sitio únicamente la reseña que hice de las "atracciones turísticas" de Atlanta [mmm... editores]. Pero bueno, espero que de perdida me gane algún premio, soñar no cuesta nada.
lunes, 15 de junio de 2009
¿Terrorismo Gastronómico o variante de violencia doméstica?
La siguiente es una historia verídica.
Sábado por la mañana. A minutos de salir para la Ibero.
-¿De quién son esos chilaquiles que están en la cocina? -preguntó el que suscribe este post-
-Los compró tu papá ayer -respondió a la distancia la "madre querida"- ¡Ahhh!... pero como no los metí al refri [nevera o añada el modismo mas ad hoc de su país] a lo mejor ya están echados a perder -añadió-.
Una vez que el buen Josef destapó el traste de poliestireno, suspiró ante la triste realidad de que tal vez se había quedado sin desayuno y, resignado, regresó a su recámara para terminar de empacar sus libros y demás parafernalia.
Mientras ello ocurre, y sin que el ya no tan joven hijo se diera cuenta, la amorosa progenitora se aprestó rumbo al desayunador, abrió la alacena, sacó algunos enseres, escogió una sartén, mismo que puso a fuego bajo y comenzó a preparar lo que sería su solución a la quizá involuntaria omisión de la noche anterior.
Minutos después...
-¡Ya está servido, ven a sentarte! -replicó mamá-.
-¡Ah, gracias, ma! -dijo el sorprendido vástago-.
Mientras se dirigía hacia lo que sería su primer alimento del día, nuestro protagonista meditaba sobre la rapidez con la que fue resuelto el primario dilema, ello debido a que él mismo había revisado momentos antes el frigorífico sin hallar nada en éste que pudiera haberle apetecido. Cuando llegó al comedor, tal se encontraba debidamente preparado: con la manteleta, los cubiertos debidamente ordenados, la copa con jugo de toronja, y un plato cubierto con una tapa plástica que preservaba el calor de lo que se veía como un suculento huevo revuelto con tortillas de maíz, mientras que del cuarto contiguo comenzaba a despedir el agradable aroma de café recién preparado [costaricense, of course].
-Mmm... pero que bien se ve esto -pensó el gourmetragaldabas al tiempo que depositaba su mochila en otra silla-.
Con su mano izquierda tomó el tenedor, llevó el primer bocado a la boca e inmediatamente, y justo cuando comenzaba a masticar, su temperatura corporal se elevó de súbito y sus fosas nasales comenzaron a emitir mucosa copiosamente. "¡Agua...! ¡Pan...! ¡Queso...! ¡Pan...!" -buscaba despesperado y completamente confundido el comensal mientras que el ardor en la lengua y los oídos se hacía cada vez más insoportable-.
Mientras tanto, en la sala de la casa, el padre de Josef contemplaba absorto la escena. "¿Qué te pasa? Oye, pero ¿por qué estás comportándote como troglodita... si se te hizo tarde para irte a la escuela... es tu culpa", decía. "¡Pan...! ¡Leche...! ¡estoy... enchilado!" -interrumpió balbuceante el hijo-.
Momentos después, padre e hijo preguntaron, impavidos: "Pues ¿qué le pusiste a ese huevo con tortilla?"
-Chile habanero -respondió con naturalidad la madre-
-¡¿Qué? pero ¿cómo haces eso, si tu hijo no come chile?! -Interrogó una vez más el padre de familia-.
-Pues quería chilaquiles, ¿no? -sentenció muy segura de si misma la esposa, sin reparar en las consecuencias de sus acciones-
-¿Y cuántas gotas de chile le pusiste, si se puede saber? -terció el hijo-
-Ah, pues como no había jitomates, le puse mucha, para que te quedara como salsa -externó nuevamente quitada de la pena la mamá-.
Sábado por la mañana. A minutos de salir para la Ibero.
-¿De quién son esos chilaquiles que están en la cocina? -preguntó el que suscribe este post-
-Los compró tu papá ayer -respondió a la distancia la "madre querida"- ¡Ahhh!... pero como no los metí al refri [nevera o añada el modismo mas ad hoc de su país] a lo mejor ya están echados a perder -añadió-.
Una vez que el buen Josef destapó el traste de poliestireno, suspiró ante la triste realidad de que tal vez se había quedado sin desayuno y, resignado, regresó a su recámara para terminar de empacar sus libros y demás parafernalia.
Mientras ello ocurre, y sin que el ya no tan joven hijo se diera cuenta, la amorosa progenitora se aprestó rumbo al desayunador, abrió la alacena, sacó algunos enseres, escogió una sartén, mismo que puso a fuego bajo y comenzó a preparar lo que sería su solución a la quizá involuntaria omisión de la noche anterior.
Minutos después...
-¡Ya está servido, ven a sentarte! -replicó mamá-.
-¡Ah, gracias, ma! -dijo el sorprendido vástago-.
Mientras se dirigía hacia lo que sería su primer alimento del día, nuestro protagonista meditaba sobre la rapidez con la que fue resuelto el primario dilema, ello debido a que él mismo había revisado momentos antes el frigorífico sin hallar nada en éste que pudiera haberle apetecido. Cuando llegó al comedor, tal se encontraba debidamente preparado: con la manteleta, los cubiertos debidamente ordenados, la copa con jugo de toronja, y un plato cubierto con una tapa plástica que preservaba el calor de lo que se veía como un suculento huevo revuelto con tortillas de maíz, mientras que del cuarto contiguo comenzaba a despedir el agradable aroma de café recién preparado [costaricense, of course].
-Mmm... pero que bien se ve esto -pensó el gourmetragaldabas al tiempo que depositaba su mochila en otra silla-.
Con su mano izquierda tomó el tenedor, llevó el primer bocado a la boca e inmediatamente, y justo cuando comenzaba a masticar, su temperatura corporal se elevó de súbito y sus fosas nasales comenzaron a emitir mucosa copiosamente. "¡Agua...! ¡Pan...! ¡Queso...! ¡Pan...!" -buscaba despesperado y completamente confundido el comensal mientras que el ardor en la lengua y los oídos se hacía cada vez más insoportable-.
Mientras tanto, en la sala de la casa, el padre de Josef contemplaba absorto la escena. "¿Qué te pasa? Oye, pero ¿por qué estás comportándote como troglodita... si se te hizo tarde para irte a la escuela... es tu culpa", decía. "¡Pan...! ¡Leche...! ¡estoy... enchilado!" -interrumpió balbuceante el hijo-.
Momentos después, padre e hijo preguntaron, impavidos: "Pues ¿qué le pusiste a ese huevo con tortilla?"
-Chile habanero -respondió con naturalidad la madre-
-¡¿Qué? pero ¿cómo haces eso, si tu hijo no come chile?! -Interrogó una vez más el padre de familia-.
-Pues quería chilaquiles, ¿no? -sentenció muy segura de si misma la esposa, sin reparar en las consecuencias de sus acciones-
-¿Y cuántas gotas de chile le pusiste, si se puede saber? -terció el hijo-
-Ah, pues como no había jitomates, le puse mucha, para que te quedara como salsa -externó nuevamente quitada de la pena la mamá-.
miércoles, 13 de mayo de 2009
What if... Josef, Moraga, Penieres, JJ y Rich fueran juntos al cine a ver Star Trek
Como ya muchos de ustedes saben, debido a la contingencia provocada por el virus de influenza humana (A H1N1), el estreno de la precuela de la Saga de Viaje a las Estrellas ha sido pospuesto hasta el próximo 5 de junio.
Mientras el día se acerca, en el Facebook ya han comenzado las ejem... "muestras de apoyo" hacia un servidor para que "contenga la desesperación" hasta entonces [a menos que alguna alma caritativa me obsequie el boleto de avión de ida y vuelta hacia alguna ciudad importante de Estados Unidos o Canadá].
Por ejemplo, la tarde de ayer, el amigo y cartonista Penieres hizo el favor de enviarme la siguiente tira cómica de Scott R. Kurtz. La cual ejemplificaría casi a la perfección lo que acontecería en la sala cinematográfica (favor de dar click en la imagen para ampliarla):

Live Long and prosper!
martes, 28 de abril de 2009
La influenza porcina hace... ¿Lo que el viento a Juárez?
En esta época de crisis económica y de fiebre puerca [Kevy, dixit], nuestra otrora orgullosa modena nacional, ya ha sido blindada... al menos en el papel.
Al menos al pagar los vendedores podrán tener cierta certeza de que no serán infectados con este "virus nuevo".
Ah, y muy importante. Para que las huestes del Peje no se cuelguen de esta imagen, para sus fines electoreros, el billete fue cuidadosamente escogido para que no incluyera el "águila juarista".

Tomado del Carelibro de Salvador Leal.
Al menos al pagar los vendedores podrán tener cierta certeza de que no serán infectados con este "virus nuevo".
Ah, y muy importante. Para que las huestes del Peje no se cuelguen de esta imagen, para sus fines electoreros, el billete fue cuidadosamente escogido para que no incluyera el "águila juarista".
miércoles, 15 de abril de 2009
Unidos contra Burger King
Resulta ser que dicha cadena de comida rápida ha lanzado, como parte de sus promociones veraniegas, una hamburguesa denominada "Texican Whoper", que supuestamente une lo mejor de la carne tejana, con las mejores especias mejicanas -énfasis añadido- y para ello, han puesto en marcha la campaña correspondiente.
En el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, por ejemplo, ya se cuenta con un ad para televisión, mismo que ya está disponible en Youtube.
Sin embargo, ha sido en la "madre patria" (España), donde la publicidad ha generado el enardecimiento de los mexicanos, debido a que uno de los personajes, el luchador de baja estatura, aparece ataviado con un jorongo (sarape) con la bandera mexicana.

Ello, cabe señalar, siempre que alguien osa utilizar alguno de los símbolos patrios -nacional o extranjero- genera una consiguiente ola mediática adversa en nuestro país [mas si osare una extraña película (Jumanji), cantante (Paulina Rubio o Julio Preciado) o comic (Superman)] y, en este caso, culminó en la generación de una protesta diplomática parte del embajador (en tierra ibérica), Jorge Zermeño.
Mientras tanto, en México, los moneros han aprovechado la coyuntura con sendas acuarelas, verdaderas obras de arte político.
Paco Calderón de Reforma:

Gregorio de Excélsior:
Perrujo de El Economista:
Helguera de La Jornada:
Boligán de El Universal:

Hoy, la respuesta de Burger King Corporation, según la agencia Reuters, ha sido de "revisar la campaña creativa, y que una vez que termine ese proceso la misma "no mostrará ningún personaje o el uso de la bandera mexicana"; empero, dicho comunicado de prensa, a la fecha (15-04-09; 08:00 TCD), no se encuentra publicado en su website oficial.
jueves, 27 de marzo de 2008
Por fin, la Josefscyclopedia migra
Aviso:
Actualiza tus links. La nueva dirección de la Josefscyclopedia se encuentra dentro de la siguiente página:
http://web.mac.com/jluisnunez
O bien da click aquí para visitar el sitio.
Gracias.
Actualiza tus links. La nueva dirección de la Josefscyclopedia se encuentra dentro de la siguiente página:
http://web.mac.com/jluisnunez
O bien da click aquí para visitar el sitio.
Gracias.
domingo, 27 de enero de 2008
Rompiendo el protocolo
Aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo y Costilla.
Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco.
Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco.
Para cualquier diplomático que se precie de serlo, cualquier internacionalista, politólogo, vaya hasta las maestras de escuela o los programadores de software tiene pautas delimitadas, jerarquías, ceremoniales, et all [you've got the big picture already]... formas de procedimientos específicos que se deben seguir para mantener un orden.
Este fin de semana me vi inmerso en algunos compromisos que han requerido que practique algunas de las artes protocolarias, pero como buen periodista, dicho sea de paso, también me han dejado viborear a gusto ["echar el chal", en impropio lenguaje defeño].
Regresemos a este jueves 24 (Cf. añada la imagen y el sonido de las manecillas de un reloj corriendo retrocediendo rápidamente). Resulta ser que antes de irme "de vacaciones por un día", llegué a la oficina a la hora habitual y me encuentro con que, además de que no había luz en todas las colonias aledañas, producto de los vendavales que soplaron la noche anterior, había un fuerte operativo de seguridad.
¿Pues que acaso viene el presidente Calderón otra vez? --me pregunté--.
Y mientras registraba mi entrada la respuesta llegó sola: los policías bancarios y los federales vestían uniformes de gala, no había perros adiestrados ni enanos vestidos con gabardina negra (así visten los del Estado [Establo] Mayor)... así que, fue un "Nop".
Antes de las siete de la mañana llegaron algunos de los del departamento de fotografía y vídeo, así como los monitoristas, la Banda de Guerra, la Sinfónica de Alientos y la plana mayor de los generales, y claro, los medios, faltaba más. Todos, eso sí, de riguroso negro. [Y yo, en mis fachas, me decía].
Comenzó una ceremonia luctuosa en honor de algunos de aquellos policías que perdieron su vida en la lucha contra el crimen organizado, y pues como yo no andaba de negro, no podía salir ni al baño y ya no hablemos de asomar mi nariz al patio central, así que resignado, me senté en uno de los escritorios junto a una ventana y me dispuse a escuchar.
Comenzó el discurso de un funcionario, luego otro, y finalmente otro más [all tiresome], a continuación se entonaron los honores a la bandera, y les juró que me emocionó el escuchar el himno nacional de mi país con sinfónica y apoyada por las tubas, los trombones y los timbales de la banda de guerra, pues no paré de cantar las dos estrofas habituales.
Sin embargo, cuando llegó el momento del último homenaje, en lugar de disparar las 21 salvas --tal y como lo dicta el protocolo militar y policial-- se limitaron a que el comandante de la escolta, después del toque de la corneta, gritara, en este caso con su ronca voz y acento norteño:
"PO-OLECÍA FEDERAAAL" (sic).
Inmediatamente después la guardia de honor y todos los generales que se encontraban en sus asientos, así como los integrantes de la banda de guerra y de la sinfónica; todos, a voz en cuello gritaron (y en este caso se escuchó con una muy vívida entonación tepiteña; a saber, para los no iniciados: cantadito y chillante [high-pitched, in proper english]):
"PROTEGERYSERVIRALACOMUNIDÁ" (sic, idem).
[Nota del editor: la verdad es más hilarante cuando platico esta anécdotada de manera oral].
Mi más que inmediata reacción [si es que ello es posible o gramaticalmente permitida la expresión] fue soltar una estruendosa carcajada, la cual fue instantáneamente correspondida con la furtiva mirada de los asistentes hacia la zona en donde me encontraba.
Mmmm... creo que me estoy afoxiando.
Strike one!
viernes, 18 de enero de 2008
Changarros globalizados

Sí, son tacos... pero son orientales... y vienen de Cuernabaches... ¡Eso lo dice todo!
Satelucos y Acatlecas:
Si tienen algún comentario relativo al certificado de origen del producto en cuestión, favor de llamar al teléfono que aparece en la fotografía. O sí desean acudir: Av. Alcanfores, junto a los tamales tabasqueños (mmm... regionalización vs globalización), y a una cuadra de la tienda UNAM de la FES Acatlán.
Si tienen algún comentario relativo al certificado de origen del producto en cuestión, favor de llamar al teléfono que aparece en la fotografía. O sí desean acudir: Av. Alcanfores, junto a los tamales tabasqueños (mmm... regionalización vs globalización), y a una cuadra de la tienda UNAM de la FES Acatlán.
lunes, 17 de diciembre de 2007
Reforma 222
Ayer conocí este complejo arquitectónico que promete a sus inquilinos [que lo podrán pagar], cuando esté terminado of course, "otro código de vida".
La frase (7): Gli faccio un'offerta che non puó rifiutare
Como buen fan de la saga de El Padrino, y como señalé en este mismo espacio; parafraseando también a Tom Hanks en el filme Tienes Un E-mail (You've got Mail), encuentro en sus frases un cúmulo de sabiduría, la respuesta a casi cualquier pregunta, etc.
El día de ayer fui a comer con mis padres a Italianni's Pizza de la Zona Rosa. He de afirmar que en este lugar --aunque sea una franquicia gabacha-- preparan el referido platillo de forma bastante decente, a saber: pasta delgada y crocante, puré de tomate en cantidades moderadas, e ingredientes en porciones justas; vaya todo lo opuesto a esas bolas de masa e ingredientes "pichicateados" [ustedes perdonarán, pero yo no puedo llamarlas pizzas] de Domino's, Hut, Papa John's... (añada aquí su franquicia favorita).
Sin temor a equivocarme, además de hacerme el día, el factor que me hizo disfrutar en mucho la comida fue la decoración en una de las paredes, con fotos de películas italianas y (añada el sonido de redoble de tambores)... una de las máximas de Don Vito Corleone:

La verdad, yo tampoco pude resistir ni la oferta culinaria, ni a tomar esta instantánea.
El día de ayer fui a comer con mis padres a Italianni's Pizza de la Zona Rosa. He de afirmar que en este lugar --aunque sea una franquicia gabacha-- preparan el referido platillo de forma bastante decente, a saber: pasta delgada y crocante, puré de tomate en cantidades moderadas, e ingredientes en porciones justas; vaya todo lo opuesto a esas bolas de masa e ingredientes "pichicateados" [ustedes perdonarán, pero yo no puedo llamarlas pizzas] de Domino's, Hut, Papa John's... (añada aquí su franquicia favorita).
Sin temor a equivocarme, además de hacerme el día, el factor que me hizo disfrutar en mucho la comida fue la decoración en una de las paredes, con fotos de películas italianas y (añada el sonido de redoble de tambores)... una de las máximas de Don Vito Corleone:
"Le hizo una oferta que no pudo resistir".
La verdad, yo tampoco pude resistir ni la oferta culinaria, ni a tomar esta instantánea.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









